La NASA reforzó su compromiso con la ciencia abierta y el intercambio de información entre los 71 países que integran los Acuerdos Artemis, mediante una serie de talleres virtuales orientados a garantizar que los datos obtenidos durante la exploración de la Luna estén disponibles para la comunidad científica internacional.
La agencia espacial estadounidense señaló que la información científica proveniente de muestras de rocas lunares, conjuntos de datos y descubrimientos realizados a través del programa Artemis será compartida con investigadores de todo el mundo, en línea con los principios establecidos en los Acuerdos Artemis para promover una exploración espacial civil segura, transparente y coordinada.
NASA organizó dos sesiones virtuales que se desarrollaron entre el 28 de julio y el 8 de septiembre, concentradas en analizar mecanismos para que la información científica pueda publicarse y utilizarse por especialistas de distintos países. Jacob Bleacher, científico jefe de exploración de la NASA, sostuvo que el retorno de seres humanos a la Luna permitirá ampliar las posibilidades de investigación mediante la transparencia, la colaboración y la accesibilidad de la información. «Estamos haciendo que los datos, las herramientas y los resultados estén disponibles gratuitamente», indicó, y agregó que los socios de los Acuerdos Artemis también son alentados a compartir su propia información para acelerar el conocimiento de los procesos lunares.
La primera sesión estuvo dedicada a los principios de ciencia abierta y a las prácticas necesarias para aplicarlos, con el objetivo de fomentar la interoperabilidad, la cooperación entre países y la posibilidad de reproducir y verificar resultados científicos. El segundo encuentro se enfocó en las herramientas disponibles para desarrollar modelos de ciencia abierta, entre ellas el Planetary Data System, uno de los principales archivos de información de ciencias planetarias de la NASA, además de datos lunares de libre acceso, herramientas de visualización y análisis, y los estándares utilizados para organizar, conservar y distribuir información.
Andrew Mitchell, director adjunto de datos científicos de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA, afirmó que la tecnología facilita la ciencia abierta, pero advirtió que también es necesario avanzar hacia procesos científicos más transparentes y colaborativos, ya que ello permite nuevas investigaciones y puede elevar tanto la velocidad como la calidad de los avances científicos. Las reuniones continuaron las conversaciones impulsadas en mayo por la Organización de Investigación Espacial de la India (ISRO), cuando los países firmantes comenzaron a evaluar fórmulas para fortalecer las prácticas de datos abiertos y establecer criterios comunes para futuras investigaciones.
Los Acuerdos Artemis fueron establecidos en 2020 por la NASA y el Departamento de Estado de Estados Unidos junto con otras siete naciones fundadoras, en un escenario de creciente interés gubernamental y privado por las actividades en la Luna.
Contexto: el rol de Perú dentro de esta comunidad espacial internacional
La apertura de datos que impulsa ahora la NASA no es un anuncio aislado para el Perú, que desde su adhesión a los Acuerdos Artemis en 2024 ha ido construyendo una participación cada vez más activa dentro de esta red de cooperación espacial. El hito más visible de ese proceso ocurrió en mayo de este año, cuando Lima se convirtió en la primera ciudad de América Latina en albergar el IV Taller de los Acuerdos Artemis, un encuentro que reunió a 41 participantes de más de 30 países, incluyendo representantes de las principales agencias espaciales del mundo.
David M. Reinecke, Oficial de Asuntos Exteriores del Departamento de Estado de Estados Unidos, señaló en esa ocasión que Perú expresó de inmediato su interés en participar activamente tras la firma del acuerdo, y destacó que el país asumiera un papel de liderazgo al organizar un taller internacional de esa envergadura. En la misma línea, Kimberly Hurst, representante de la Oficina de Relaciones Internacionales e Interinstitucionales de la NASA, subrayó que, pese a que la participación en las iniciativas derivadas de los Acuerdos Artemis es voluntaria, Perú ha mantenido una presencia constante en las actividades impulsadas por los países miembros, y reconoció especialmente el trabajo de la Agencia Espacial del Perú (Conida), que además participó del lanzamiento de la misión Artemis II.
Ese acercamiento también ha tenido una dimensión bilateral concreta: Estados Unidos y Perú vienen trabajando de manera conjunta para fortalecer la capacidad nacional en materia de conciencia situacional espacial, particularmente en el seguimiento y monitoreo de satélites, un área considerada estratégica a medida que crece el número de actores gubernamentales y privados con actividad orbital. En ese sentido, la apuesta de la NASA por compartir abiertamente los datos científicos generados por el programa Artemis representa, para un país como Perú, una vía concreta de acceso a información y herramientas de investigación planetaria que de otro modo estarían fuera del alcance de instituciones científicas con presupuestos más limitados, reforzando el argumento con el que Washington ha buscado consolidar a Lima como un socio estratégico dentro de la diplomacia espacial regional.




