En medio de lágrimas, dolor y pedido de justicia, ayer en la tarde, en el cementerio general Jardines de la Esperanza, fueron sepultados los restos del estudiante de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional Hermilio Valdizan. Antes de ser trasladado hasta su última morada, el féretro conteniendo el cuerpo sin vida de Wilhelm Paúl Pozo Campos (22) fue llevado a su centro de estudios para ser despedido por sus compañeros y profesores.
Durante el recorrido, familiares, amigos y conocidos pidieron justicia para el estudiante de segundo año de la facultad. «Era un joven sin vicios, deportista, jugaba para la selección de su facultad y no es justo que ahora esté bajo tierra y el responsable camine libre por las calles», dijo uno de sus primos.
Cómo informamos, la noche del 25 de junio en la carretera Huánuco a Kotosh, altura de Yacutoma, el universitario que conducía la motocicleta KTM fue impactado por el automóvil azul claro metálico, marca Toyota, modelo Tercel de placa A1U-447 que según diligencias preliminares era conducido por el trabajador del Inpe, Anthony Castro Acosta.
Inicialmente César Herrera Minaya intentó encubrir a su hijo diciendo que que él era quien conducía el auto, para luego decir la verdad, razón por la cual el fiscal que investiga el caso incluyó a Castro Acosta en la investigación por la presunta comisión de los delitos lesiones culposas agravadas, omisión de socorro, exposición al peligro, contra la función jurisdiccional en la modalidad de fuga del lugar del accidente de tránsito.




