Locutor de radio que abusó de una menor desde los 7 años fue condenado a cadena perpetua 

Es un caso único y peculiar para la fiscalía de Monzón, dónde la violación sexual contra una menor de 7 años fue probada gracias a las partidas de nacimiento obtenidas por el fiscal a cargo de la investigación y los resultados de las pruebas de ADN, las cuales fueron irrefutables.

La denuncia que terminó en sentencia a la máxima pena data del 2020 cuando la agraviada que en la actualidad tiene 25 años, cansada de ser abusada sexualmente, agredida física y psicológicamente por el hombre que en un inicio dijo se su padre, decidió denunciar ante la fiscalía de Monzón.

Según la acusación fiscal, en el 2002, Gregorio Eduardo Mateo aprovechando la condición de la discapacidad física y mental de la mamá de la niña, decidió llevarse a la menor de 7 años diciendo que era su padre y para ello contó con ayuda de algunas malas autoridades.

Eduardo Mateo, quien era un conocido locutor de radio pirata en Cachicoto, tras hacerse pasar con el padre de la niña la llevó al poblado de Cashapampa, y en marzo del mismo año la matriculó en la institución educativa de Cuyacu. Al siguiente año la llevó al sector Nueva Selva Alta, lugar de difícil acceso y sin cobertura telefónica.

Desde que vivía en Cuyacu, la menor era víctima de violación sexual y producto de  ello quedó embarazada, y el 29 de noviembre del 2008, cuando la niña tenía 13 años dio a luz a su primera hija y para tratar de cubrir su delito, inscribió a la bebé con otros apellidos, indicando que su hija había sido abusada por un supuesto soldado, incluso brindó los datos, pero la fiscalía al solicitar información a Reniec, la respuesta fue que no figuran en su sistema.

Ante los comentarios y sospechas de los pobladores, Gregorio decidió llevarla a la agraviada hasta el sector Camote Alto, dónde la mantuvo aislada y sin comunicación. En dicho lugar, la agraviada alumbró a sus hijos el 11 de diciembre del 2011 y 1 de mayo del 2014.

Con la prolija investigación policial y fiscal descubrieron que el 22 de abril del 2013, el ahora sentenciado con apoyo del registrador civil de Cuyacu, lograron cambiar el nombre de la menor agraviada, desvaneciéndose así el vínculo filial que mantenía con la agraviada.

Además de cambiar el nombre, le aumentaron la edad y registraron a los tres hijos con el apellido del agresor sexual. La agraviada que vivía en un cuadro de violencia había perdido la esperanza de encontrar justicia, hasta que el 4 de marzo del 2020 armada de valor decidió denunciar la pesadilla que vivía al lado del hombre que ante la gente decía ser su padre, pero dentro de su vivienda era un monstruo.

Con la investigación determinaron que Gregorio Eduardo registró a la menor como su hija en la municipalidad del centro poblado de Santiago de Llacón en el distrito de Santa María del Valle.

En Cámara Gesell, la agraviada contó que la primera vez que fue agredida sexualmente ocurrió en Cashapampa, y para evitar que cuente lo ocurrido, le dijo que la población los quemaría vivos si decía lo que estaba pasando.

Producto de las agresiones sexuales, Eduardo Mateo procreó tres hijos con la agraviada a quien la agredía físicamente tal como quedó registrado en el reconocimiento médico legal, dónde incluso descubrieron que la agraviada tenía desviación de codos y muñecas producto de la violencia física que ejercía.

En el juicio oral, el registrador civil de Cuyacu de aquella época acudió a declarar y tras someterse a la confesión sincera, narró la forma y circunstancias que el locutor de radio lo captó para inscribir con un nombre falso a la menor agraviada.

 

ALGO +

Gregorio Eduardo está detenido en el penal de Potracancha desde el 26 de noviembre del 2024.

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