Crimen de alcalde no fue resuelto por deficiencias en investigación

 Caso de Wilder Miranda Ordóñez fue archivado. Su familia espera que la justicia divina castigue a los autores.

 Deficiente investigación policial conllevó que el homicidio del entonces alcalde del distrito de José Crespo y Castillo, Wilder Miranda Ordoñez quede impune como otros casos ocurridos en Huánuco. Desde el 26 de abril del 2013, el caso está archivado por falta de medios probatorios que en su momento el Ministerio Público y la Policía presentaron como un caso mediático.

En la resolución 156, los magistrados de la Sala Penal Liquidadora de la Corte Superior de Justicia de Huánuco concluyeron “no haber mérito para pasar a juicio oral contra Jhime Guzmán Palavacino y Jaimes Jhon Poves Díaz presuntos autores materiales del homicidio calificado en agravio de Wilder Miranda Ordoñez. Tampoco para Irene Murrieta Panduro, Joseph Euclides López Pérez y Luis Ángel Panduro Cárdenas presuntos cómplices primarios de homicidio calificado por lucro en agravio del entonces alcalde de Aucayacu.

Los jueces Rivera Cervantes, Urdánegui Basurto y Ayala Zea a pedido de la fiscalía ordenaron la inmediata libertad de Poves Díaz y Guzmán Palavacino. También dispusieron que una vez consentida y ejecutada la resolución anulen los antecedentes policiales y judiciales de los entonces investigados.

El 6 de junio del mismo año, mediante resolución 157 la misma Sala Liquidadora a pedido de Luis Ángel Panduro Cárdenas declaró consentida el fallo, hecho que no permitió a la familia apelar, porque no fueron notificados de dicho archivamiento. Sin embargo, en el documento indica que la parte agraviada fue debidamente notificada con la resolución emitida en autos. Asimismo, indica que la asistenta judicial de Mesa de Partes al revisar en el Sistema Integrado Judicial no existe documento que impugne la referida resolución y habiendo transcurrido el plazo, el hecho quedó como cosa juzgada.

VIGILANTE. Revisando el expediente pudimos encontrar que uno de los testigos que ante la policía declaró haber reconocido a los sicarios que acabaron con la vida del entonces burgomaestre optaron por retractarse argumentando que fueron presionados por los investigadores. Entre ellos está Fredy Espedión Córdova Flores, vigilante del grifo San Luis, quien en un inicio indicó que la persona que había disparado contra Miranda Ordoñez era de mediana estatura, contextura delgada, cara semi larga, tez blanca, cabello corto, vestía chompa celeste, pantalón jean celeste y llevaba en la cintura un canguro negro, zapatillas blancas con puntos negros.

Y con relación al otro sicario dijo, que estaba en una moto, era alto, cabello lacio, trigueño, vestía pantalón jean negro, chompa azul y zapato de cuero negro. En acta de reconocimiento de personas, Córdova Flores en presencia del representante del Ministerio Público reconoció a Guzmán Palavacino y Poves Díaz como responsables del asesinato, sin embargo, a nivel judicial optó por retractarse argumentando que no reconoció a nadie, porque estaban de espalda y ante la pregunta de los jueces, por qué dijo que vio a los que disparó al agraviado, respondió ‘por presión de la policía’.

Ante la pregunta si al momento de declarar y reconocer a los presuntos asesinos estaba presente el fiscal, dijo que no y que firmó el acta de reconocimiento por presión de los investigadores.

 

HECHOS. El 30 de octubre del 2010 a las 6:10 de la tarde, Wilder Miranda Ordoñez tras abastecer combustible al vehículo de placa RY-5945 salía del servicentro “San Luis” SRL, ubicada en la avenida Esteban Pabletich, en Amarilis con dirección a la carretera Central para continuar su viaje hacía Tarma, donde el equipo Bella Durmiente iba a sostener un encuentro deportivo con ADT de Tarma.

En la camioneta conducida por el alcalde viajaba Irene Murrieta Panduro, Joseph Euclides López Pérez y el suboficial de la policía Luis Ángel Panduro Cárdena. Aprovechando una pequeña distracción, un sicario disparó a quemarropa a Wilder Miranda, quien intentó repeler el ataque usando su arma personal, pero los impactos fueron en el hombro y el tórax. Tras el ataque criminal, el sicario corrió unos metros y tras abordar una moto que estaba encendida huyó con dirección a Cayhuayna.

Aún con vida, el burgomaestre fue trasladado en su misma camioneta al hospital de EsSalud, pero debido a las graves lesiones llegó cadáver y el médico solo atinó a certificar su muerte.

ALGO MAS +

Al cumplirse los nueve años del asesinato, familiares y amigos recordaron a Wilder Miranda Ordoñez como un buen político que tenía muchas ilusiones de lograr el desarrollo no solo de Aucayacu, sino de Leoncio Prado y Huánuco.

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3.10.2019

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