SER Y PENSAR: Elmer Serna Roman

 

Guerra autodestructiva del fujimorismo

No se necesita todavía ser un experto politólogo para observar y dar una mirada crítica reflexiva a todos los acontecimientos de inestabilidad política que ha vivido el país desde fines del año pasado, con el primer pedido de vacancia presidencial y el segundo que culminó con la renuncia a la Presidencia de la República de PPK, aparentemente con este hecho se pensaba que la calma retornaba en la dinámica de la política nacional  y con ello la ansiada gobernabilidad democrática del país, sin embargo no ha sido así, porque la guerra sin cuartel se ha  trasladado al Congreso de República, donde los otrora amiguitos de bancada hoy son enemigos,  esto sucede en el partido de Fuerza Popular, con el constante enfrentamiento entre dos bandos los keykistas y los kenyistas, compruebo que del amor al odio hay solo un centímetro o quizá menos, en el caso de los fujimoristas. Es verdad que es muy difícil que ambos líderes del fujimorismo, puedan salir de esta crisis,  que se evidenció a todas luces con la difusión de los videos, llamados “kenyivideos” o “keykovideos” o “mamanivideos”, o como se les llame, lo irónico es que muchos políticos aparentemente se espantan con lo visto en esos asquerosos negociados de quienes se encontraban comprando conciencias a punta de los dineros del pueblo, digo se “espantan” porque ellos saben que en esas esferas así se deciden los destinos del país, en medio de la podredumbre y la corrupción. Claro la diferencia es que en este caso se tienen los hechos probatorios, que involucran al propio Kenyi Fujimori, y a los congresistas Bienvenido Ramírez y al ex rector Guillermo Bocangel,  quienes en las próximas semanas, serian desaforados. Pasaban los días y continuaban el fuego cruzado con denuncias  sobre corrupción, narcotráfico, lavado de activos, compra de conciencias de los congresistas, estudios escolares no cursados, recorte de sueldos, entre otros, la semana pasada el misil cayó en la tienda de los keykistas,  cuando la prensa nacional informaba que los agentes de la DIRANDRO, habían descubierto, una tonelada de clorhidrato de cocaína que estaba lista para ser embarcada en el puerto del Callao con dirección a Europa y que fueron capturados varios colombianos entre ellos Diego Sánchez Ospina ex socio de negocios y amigo del congresista de Fuerza Popular Edwin Vergara Pinto quien ante las evidencias dijo: “Él fue mi amigo, lo digo porque ahora que sé que es un narcotraficante, de ninguna manera va a ser mi amigo”, por ahí dirían fue una maldición de Kenyi, pero nada de maldiciones, es una muestra más convincente que nuestra sociedad actual vive una espiral de corruptela por todos los lados, que parafraseando a Gonzales Prada, diríamos “donde se pone el dedo salta la pus”,  y ante este hecho el congresista Kenyista  Bienvenido Ramírez (en proceso de ser desaforado) presentó de inmediato una acusación constitucional contra el congresista Keykista, Edwin Vergara, quién ahora afronta un proceso con un caro costo legal y político. Todo parece que se vienen periodos todavía más difíciles para el fujimorismo que podría agrandar aún la impopularidad de los dos hermanos, quienes se encuentran en pie de guerra creyendo que así ostentarían el poder y la representación del fujimorismo en el país, para llegar a Palacio de Gobierno, pero se equivocan porque el uso cruzado de todo tipo de armas terminarán destruyéndose mutuamente.

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