El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) informó que realizó el pago de 462 millones de dólares, correspondiente al primer tramo del contrato suscrito entre el Estado peruano y la empresa Lockheed Martin para la adquisición de aviones F-16.
La entidad señaló que este desembolso responde a compromisos asumidos por el país y que no cumplir con el acuerdo habría implicado penalidades, controversias internacionales y un impacto en la credibilidad frente a sus socios.
La operación se produce en medio de una creciente crisis política. La compra de los aviones militares generó tensiones dentro del Gobierno, que derivaron en la renuncia del ministro de Defensa, Carlos Díaz, y del canciller Hugo de Zela. Este último aseguró que el plazo para realizar el pago a Estados Unidos vencía este miércoles y cuestionó que el MEF no hubiera autorizado oportunamente un desembolso inicial cercano a los 2.000 millones de dólares.
Según indicó, todo estaba listo para firmar el documento el viernes, pero él y otros funcionarios se enteraron de la paralización “por televisión”.
En declaraciones a RPP, De Zela detalló que los contratos fueron firmados el lunes 20 de abril y que, desde entonces, el proceso quedó en manos del MEF, que debía aprobar el primer pago como máximo este miércoles. Asimismo, cuestionó la versión del Ejecutivo y sostuvo que el presidente tenía conocimiento previo de la firma de los contratos.
“El señor Balcázar le ha mentido al país. Él sabía que los dos contratos se habían firmado”, afirmó, al advertir que negar estos acuerdos afecta la credibilidad nacional.
El F-16 Block 70, modelo adquirido por el Perú, es considerado uno de los aviones de combate más avanzados y complejos jamás construidos, integrando aviónica de última generación, sistemas de radar, armas y controles de vuelo en una plataforma altamente ágil. En este caso, Estados Unidos ofreció incluir dos sistemas de armas inéditos en un F-16, diseñados para cumplir con los requerimientos específicos del país.






