FOTO: Agencia Andina
En una ceremonia solemne realizada este miércoles en la sede de la Nunciatura Apostólica en Jesús María, se presentó y bendijo oficialmente el papamóvil que trasladará a Su Santidad León XIV durante su próxima visita pastoral al país. El vehículo, especialmente acondicionado para garantizar la seguridad y la cercanía del pontífice con la feligresía, ya se encuentra listo para iniciar sus recorridos.
El acto contó con la presencia de destacadas autoridades eclesiásticas y gubernamentales, entre ellos el nuncio apostólico en el Perú, monseñor Paolo Rocco; el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, monseñor Carlos García Camader; el viceministro de Relaciones Exteriores, embajador Eric Anderson; y el ministro de Transportes, José Angello Tangherlini.
La bendición del vehículo estuvo a cargo del cardenal Pedro Barreto, arzobispo emérito de Huancayo, quien inició la liturgia con la lectura del Evangelio según San Juan y el rezo del Padre Nuestro. «Que el Señor bendiga este vehículo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén», pronunció el cardenal antes de rociar la unidad con agua bendita.
Durante el evento, las autoridades destacaron el significado del vehículo para los millones de fieles que esperan la llegada del Santo Padre.
Monseñor Paolo Rocco (Nuncio Apostólico), subrayó que el papamóvil es «un instrumento valioso que contribuye a difundir la buena noticia del Evangelio», permitiendo a la población ver de cerca al Pontífice.
Por su parte, Monseñor Carlos García Camader (CEP), definió la unidad como «un signo de la Iglesia que sale al encuentro de los fieles», sirviendo como un canal para impartir la bendición apostólica en las calles.
En tanto, Diego Novoa (Country Manager de General Motors Perú), señaló que la adaptación de este vehículo representa un compromiso colectivo para facilitar un encuentro seguro entre el Papa y el pueblo peruano.
La flota que acompañará al Papa consta de dos papamóviles procedentes de Brasil que arribaron a Lima el pasado fin de semana.
La unidad presentada en la jornada es una camioneta todoterreno marca Chevrolet adaptada por la firma General Motors. Cuenta con un peso aproximado de tres toneladas y estructuralmente fue modificada para responder a los requerimientos técnicos, mecánicos y de seguridad del Vaticano. Luce los emblemas oficiales de la Santa Sede, incluyendo las banderas blanca y amarilla junto con el escudo pontificio de León XIV.




