A través del programa ProInnóvate del Ministerio de la Producción (Produce), el Estado cofinanció con S/ 249,000 un proyecto desarrollado por la empresa Mil Cusco S.A.C., en alianza con la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y la Asociación Paytiti Cacao & Coffee de Quillabamba (Cusco).
La iniciativa logró transformar las hojas del árbol de cacao —un residuo vegetal que tradicionalmente se cortaba y se desechaba durante las podas— en un ingrediente deshidratado y pulverizado (al 6%) para formular una barra de chocolate verde de alta gama destinada al mercado gourmet y a la repostería fina.
¿En qué consiste la innovación explicada de forma sencilla?
De la basura al valor agregado: Tradicionalmente, la industria chocolatera solo aprovecha las semillas (granos) que vienen dentro del fruto del cacao; el resto de la planta solía quedar en el suelo como desecho.
Economía circular: Este proyecto rescata las hojas sanas podadas en las chacras de Quillabamba, las somete a un proceso de secado especial en frío (liofilización) y las muele finamente para mezclarlas con manteca y pasta de cacao, logrando un color verde natural y un perfil de sabor herbal único sin recurrir a colorantes artificiales.
¿Cómo puede afectar esta noticia a las personas en su vida diaria?
Esta medida económica y tecnológica tiene un impacto directo y práctico en distintos sectores de la sociedad:
1. Nuevos ingresos económicos para las familias agricultoras
Permite a los pequeños productores del campo monetizar una parte de la planta que antes no tenía ningún valor comercial.
Ejemplo simple: Un agricultor de Quillabamba que antes solo ganaba dinero cada vez que cosechaba los frutos del cacao, ahora puede juntar y vender las hojas sanas que poda periódicamente. Ese ingreso adicional le sirve para cubrir gastos cotidianos del hogar, comprar mejores abonos para su chacra o pagar útiles escolares sin tener que esperar meses a la cosecha principal.
2. Opciones más variadas y nutritivas para el consumidor
Enriquece la oferta comercial en tiendas, ferias artesanales y supermercados con productos funcionales ricos en antioxidantes naturales provenientes de las hojas.
Ejemplo simple: Cuando vayas a una cafetería o tienda de dulces, además del típico chocolate negro o chocolate con leche, podrás elegir una barra de chocolate verde peruano, que ofrece un sabor diferente (notas herbales suaves) y propiedades saludables al no contener tintes químicos.
3. Nuevas oportunidades para emprendedores, chefs y pasteleros
El sector gastronómico nacional gana un ingrediente distintivo con denominación de origen que puede utilizarse para atraer comensales y turistas.
Ejemplo simple: Una repostera local o dueño de una pastelería puede diseñar postres de autor (bombones verdes, mousses o queques especiales) basados en hoja de cacao cusqueño, vendiéndolos como una experiencia gourmet exclusiva y diferenciándose de la competencia.
4. Fomento del modelo de economía circular en el país
Demuestra a otros empresarios y pequeños productores que los residuos agrícolas (cáscaras, hojas, tallos de café, frutas o cereales) pueden convertirse en negocios rentables si se investigan con apoyo de universidades y fondos estatales.
Resumen de la iniciativa económica
| Eje | Detalle del Proyecto |
| Producto creado | Barra de chocolate verde con 6% de hojas de cacao liofilizadas. |
| Inversión pública | S/ 249,000 cofinanciados por ProInnóvate (Produce). |
| Origen del insumo | Campos de la Asociación Paytiti Cacao & Coffee (Quillabamba, Cusco). |
| Aliados clave | Empresa Mil Cusco S.A.C., agricultores cusqueños y la PUCP. |
| Público objetivo | Consumidores de productos saludables, chocolatería fina y mercado gourmet internacional. |
Fuente: Agencia Andina




