Los Guardianes de la Revolución, el ejército de élite de Teherán, anunciaron este miércoles ataques contra una base estadounidense en Jordania y cerca de 20 buques en el golfo Pérsico, en represalia por la destrucción de cinco petroleros iraníes en bombardeos ejecutados por el ejército de Estados Unidos.
Según la agencia estatal iraní IRNA, los Guardianes afirmaron haber atacado instalaciones de mantenimiento y reparación, zonas de preparación y lugares de despliegue de aviones de combate F-35, F-16 y F-15, en lo que calificaron como una operación dirigida a «castigar al agresor». El ejército jordano confirmó que interceptó 18 de 20 misiles lanzados contra su territorio, mientras que los dos restantes cayeron en áreas despobladas.
Poco después, los Guardianes reportaron ataques contra dos barcos estadounidenses, ocho buques petroleros y otros diez navíos que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz. La televisión estatal iraní había advertido previamente a los petroleros presentes en los puertos de Kuwait y Baréin que abandonaran sus embarcaciones «porque serán atacados». La Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo de Reino Unido (UKMTO) confirmó que varios buques mercantes en el norte del golfo Arábigo y el golfo de Omán quedaron inoperables por fuego durante la actividad militar en curso.
El intercambio de ataques se produjo luego de que el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) anunciara la destrucción de cinco petroleros iraníes, en represalia por recientes ataques atribuidos a Teherán contra un buque militar estadounidense. El secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió durante una visita a Colombia que Irán «perderá petroleros» cada vez que intente atacar a la Armada estadounidense. Por su parte, el jefe del Estado Mayor militar iraní, general Alí Abdolahi, sostuvo que cualquier ataque contra petroleros de su país provocará bombardeos contra bases estadounidenses en la región.
Los Guardianes también informaron haber capturado un submarino estadounidense no tripulado en el estrecho de Ormuz, que Teherán mantiene bloqueado desde el inicio del conflicto. Las fuerzas de Estados Unidos señalaron que uno de sus drones de «modelo antiguo» se averió en la zona, sin precisar si se trataba del mismo aparato. La escalada elevó este miércoles los precios del petróleo por encima de los 100 dólares el barril, con el Brent del mar del Norte alcanzando brevemente los 100.19 dólares.
Cronología: seis meses de una guerra que no logra apagarse
El actual enfrentamiento tiene un punto de origen preciso: el 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva militar contra Irán que dio inicio a la guerra en curso, marcada desde entonces por ciclos de ataques, treguas frágiles y nuevas escaladas.
- 28 de febrero de 2026: Estados Unidos e Israel bombardean territorio iraní, dando inicio a la guerra. Irán responde con una oleada de drones y misiles contra bases estadounidenses y aliadas en la región, incluyendo Jordania, donde fuerzas jordanas y estadounidenses interceptan la mayoría de los proyectiles.
- Abril de 2026: ambos bandos alcanzan un acuerdo de alto el fuego, aunque los ataques esporádicos en la región del Golfo continúan pese a la tregua formal.
- 30 de agosto de 2026: Estados Unidos ataca lanzadores de cohetes iraníes en la isla de Larak, en el golfo Pérsico, que según Washington preparaban minas marinas para atacar el tráfico de petroleros. Irán responde atacando las bases de Al Azraq y Muwaffaq Salti en Jordania.
- 1 de septiembre de 2026: Estados Unidos lanza una nueva oleada de ataques contra defensas aéreas y centros de mando iraníes. Irán responde con ataques contra bases en Baréin, Jordania e Irak que, según reportes, dejan al menos 11 muertos, incluidas cinco personas en una boda.
- 5 de septiembre de 2026: Estados Unidos ataca tres petroleros iraníes, hundiendo uno de ellos. Irán responde atacando tres buques comerciales y tres embarcaciones vinculadas a Estados Unidos.
- 9 de septiembre de 2026: Estados Unidos destruye cinco petroleros iraníes adicionales en el golfo de Omán y cerca de la isla de Kharg, tras acusar a Teherán de lanzar misiles balísticos contra un buque de guerra estadounidense. Irán responde atacando la base de Al Azraq en Jordania y cerca de 20 embarcaciones en el estrecho de Ormuz.
Este patrón de ataque y represalia se sostiene sobre un punto de fricción central: el control del estrecho de Ormuz, por donde antes del conflicto transitaba cerca del 20% de las exportaciones mundiales de hidrocarburos. Irán mantiene la vía prácticamente bloqueada desde el inicio de la guerra y exige que los buques obtengan autorización para cruzarla, una condición que Washington y varios países de la región rechazan de forma categórica. Mientras tanto, Estados Unidos ha reforzado su presión económica sobre Teherán, habiendo incluido recientemente a todo el sector aéreo iraní en su lista de sanciones y manteniendo un bloqueo sobre los puertos del país persa. Con las negociaciones diplomáticas estancadas y ambas partes disputándose el control efectivo de una de las rutas energéticas más importantes del planeta, el conflicto no muestra señales de resolución cercana.
Fuente: Agencia Andina




