Samuel Cárdich en la feria internacional del libro en Buenos Aires

 

Por: Roger Rondón Bardón

 

Los áureos rayos solares caían perpendicularmente. Era un día diáfano, hermoso, imprevisible e irrepetible. Una suave brisa acariciaba mi rostro, aplacando el calor y serenando el espíritu. Salía de una pequeña pastelería adyacente a la plazoleta Santo Domingo, luego de haber calmado mi sed con una incomparable «kolambina», bálsamo delicioso que aquietaba no solo la sed, sino también el ánimo inquieto.

Se produjo entonces una explosión de sabores en mis papilas gustativas cuando, súbitamente, vi pasar, casi rozándome, raudo y enhiesto, a un joven rubicundo de intensos ojos azules, cuya cabellera blonda se alborotaba al susurro del céfiro que galopaba por la plazoleta. Los ficus, de profundo verdor, se mecían como danzarines de una artística ópera prima.

Aquel joven, aún desconocido para mí, se aproximaba al frontis de la iglesia Cristo Rey. Lo seguí con una mirada curiosa y advertí que en el bolsillo trasero de su pantalón vaquero llevaba un pequeño libro: Ficciones, del insigne autor argentino Jorge Luis Borges. Este detalle me impactó profundamente, pues inferí que se trataba de un lector cultivado, alguien que selecciona con criterio sus lecturas. Leer a Borges no es empresa sencilla; es, más bien, un desafío intelectual que deleita y cuestiona por su densidad filosófica y su refinada técnica literaria.

Más tarde supe que aquel joven de aspecto extranjero y paso firme era nada menos que Samuel Cárdich Ampudia, talentoso escritor huanuqueño que hoy representa al Perú en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que se desarrolla del 23 de abril al 11 de mayo. Invitado a este magno evento cultural, forma parte de la delegación de escritores peruanos en el país del tango.

 

[La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires es una feria del libro mixta, abierta para el público en general. Es una de las ferias del libro más importantes en el mundo de habla española, estando entre las cinco ferias más importantes del mundo, junto con las de Frankfurt, Guadalajara, París y la BookExpo America, en Estados Unidos.

Creada en 1975, la feria es organizada por la Fundación El Libro, una entidad civil sin fines de lucro creada por la Sociedad Argentina de Escritores (Wikipedia)]

 

Samuel Cárdich, prolífico y cerebral, posee una vasta producción intelectual que abarca tanto la narrativa como la poesía. Transita por ambos géneros con natural solvencia, como pez en el agua. Es un arquitecto del lenguaje, un picapedrero sublime que cincela cada palabra con precisión artesanal. En su obra, fondo y forma se equilibran con maestría, logrando una estructura sólida donde cada término encaja con exactitud en el edificio del pensamiento literario.

Sus novelas y relatos revelan una técnica depurada, como en Náufragos en la noche, donde reconstruye con prolijidad los recuerdos nostálgicos de su generación, evocando las noches de bohemia, tertulia y efervescencia cultural en la ciudad de Huánuco.

En la narrativa infantil, su pluma se eleva hacia territorios de fantasía. Cuentos como La casa del guayacán, que narra la historia de unos esposos dedicados a la escultura de miniaturas que protegen un guayacán desde su brote hasta convertirse en un árbol esbelto; o Busca un colibrí, donde Alexis, un niño soñador, intenta liberar a un colibrí de su encierro, emprendiendo una búsqueda incansable tras haber retenido parte de su plumaje, están impregnados de imaginación, melancolía y una profunda sensibilidad. Son relatos de lenguaje accesible que conectan con la niñez desde la emoción y la ternura.

Samuel Cárdich es también un orfebre de la metáfora, donde el lenguaje adquiere musicalidad y fluye como un río cristalino en sus poemas. En Permanencia, expresa con notable excelencia la magnitud de su sensibilidad poética:

 

Una mañana

vi un pez

con un antiguo alado

impulso de amor

quebrar la piel frágil

de un río (…)

 

Asimismo, ha sabido fracturar con sutileza el cerco simbólico de los Tres Jircas, ampliando la visión geopolítica y cultural de Huánuco. Su obra ha puesto a esta región en el mapa literario nacional, evidenciando una voz auténtica y, por momentos, iconoclasta, como se aprecia en su poema En un pequeño lugar del 99:

 

Las noticias tramontanas

llegaban a lomo de acémilas de correo

que traían con retraso

los mensajes (…)

 

Sin duda, Samuel Cárdich se erige como una de las voces más representativas de la literatura huanuqueña contemporánea, llevando consigo no solo su talento, sino también la identidad cultural de su tierra hacia escenarios internacionales.

 

Huánuco, 30 de abril de 2026.

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