Los campeones también lloran

Escribe: Jesús Suárez V.

El pitazo final los tendió al piso, se arrodillaron, miraron al cielo y levantando las manos agradecieron al Todopoderoso mientras las lágrimas empapaban sus rostros. “Tú Jesús eres todopoderoso, eres grande y majestuoso, eres fuerte e invencible y no hay nadie como tú”, coreaban Bashi, Portilla, Duran, Laura, Aquino y todos los jugadores, mientras que a la carrera llegaba también derramando lágrimas el entrenador Rony Revollar.

El técnico abrazó a sus pupilos y juntó a todos, comando técnico, dirigentes, jugadores e hinchas se enfrascaron en un gigantesco abrazo en el centro del campo. Y el primer agradecimiento era para Dios, porque este grupo humano lo puso en primer lugar, se confiaron en el apoyo divino y consideran que la clasificación fue el regalo que les llegó del cielo.

“Pasamos tantas cosas, luchamos contra todo, pero si estamos con Dios, quién contra nosotros”, gritaba un desenfrenado Juan Cámara mientras personal de utilería hacía lo suyo y entregaba un polo a cada jugador con el slogan: “Alianza UDH es de Primera. Huanuqueño, Sí Señor”.

Luego, los jugadores fueron asediados por la prensa capitalina, muchos aún no creían que un equipo de Copa Perú, haya dado el batacazo en Lima y desembarcado a uno de los favoritos de la Segunda Profesional.

Advertisement

Leer Anterior

De Zona Cero al fútbol profesional

Leer Siguiente

¡De primera, sí señor!