En una de las exhibiciones más memorables del fútbol sudamericano en la altura, Cienciano del Cusco escribió otra página dorada en su historial internacional al golear de manera categórica por 6-1 a Botafogo, en el duelo de ida correspondiente a los octavos de final de la Copa Sudamericana.
El emblemático «Papá», campeón de esta competición en el año 2003, impuso su jerarquía desde el primer minuto y desarmó por completo al conjunto brasileño en los 3400 metros sobre el nivel del mar del Estadio Inca Garcilaso de la Vega.
Desde el pitazo inicial, los dirigidos por Horacio Melgarejo salieron con la premisa clara de ahogar a la escuadra visitante mediante una presión alta y transiciones vertiginosas por las bandas.
Aunque Neri Bandiera avisó primero con un remate desviado a los 16 minutos, la apertura del marcador no tardó en llegar. Apenas un minuto después, Matías Succar conectó un impecable frentazo tras un centro preciso de Alejandro Hohberg para decretar el primer tanto.
Sin dar tiempo a la reacción carioca, a los 19 minutos Bandiera tuvo su revancha personal y firmó el segundo gol de la noche, una anotación que generó tensión en las tribunas tras una revisión del VAR de más de cinco minutos por una presunta mano antes de ser finalmente convalidada.
El vendaval rojo no cesó y la efectividad del ataque cusqueño castigó cada vacilación defensiva del «Fogão». Sobre los 29 minutos, Succar aprovechó una mala salida del guardameta rival para marcar el 3-0 y el segundo en su cuenta personal. Poco después, a los 34 minutos, Marcos Martinich sacó un potente disparo desde fuera del área que se coló en el arco visitante para sellar un contundente 4-0 parcial.
Superado tácticamente y sin haber generado una sola opción clara de gol, el técnico de Botafogo se vio obligado a realizar dos modificaciones antes de irse al descanso para intentar frenar el descalabro.
En el inicio del complemento, el equipo brasileño logró acortar distancias a través del balón parado, cuando Matheus Martins anotó el descuento con un preciso cobro de tiro libre.
Sin embargo, Cienciano no bajó los brazos y volvió a adueñarse de las acciones a los 61 minutos, momento en el que Bandiera reapareció en el marcador tras recibir una nueva asistencia de Hohberg para establecer el 5-1. La fiesta imperial se consumó a los 77 minutos, cuando Succar completó su memorable triplete con una gran definición que selló el 6-1 definitivo.
Con este resultado histórico, el equipo cusqueño sacó una ventaja determinante de cinco goles de cara al partido de vuelta, el cual se disputará el próximo jueves en territorio brasileño. Cienciano no solo ratificó la inexpugnabilidad del Estadio Garcilaso de la Vega en el plano continental, sino que dio un paso gigante que lo ilusiona firmemente con volver a meterse entre los ocho mejores equipos del torneo.




