En reciente sesión ordinaria, el Consejo Regional de Huánuco (CRH) aprobó la declaratoria y reconocimiento de la ciudad de Llata como la «Capital folklórica de danzas autóctonas del Perú». Esta importante distinción se fundamenta en las decenas de danzas originarias que se mantienen vivas y se practican activamente en el interior de la provincia, consolidándose como el orgullo de los huamalianos y de todo el departamento.
Ricardo Prado García, consejero regional por la provincia de Huamalíes, refirió que esta inmensa riqueza cultural ancestral se pondrá de manifiesto con una notable participación durante el presente mes de julio. Las actividades iniciarán con el amplio programa festivo en honor a la Virgen del Carmen, santa patrona de Llata.
Posteriormente, conmemorarán el histórico levantamiento de Juana Moreno ocurrido el 7 de julio de 1777, acto ligado a la declaración de la Independencia. Las celebraciones continuarán con el aniversario de los institutos superiores y las Fiestas Patrias.
Prado García detalló que para el feriado nacional tienen programadas la feria agropecuaria, artesanal, gastronómica, cultural y turística. Estas actividades se complementarán con las tradicionales tardes folclóricas —donde exhibirán todo el repertorio de danzas provinciales— y culminarán con las tardes taurinas.
El legislador regional dejó en claro que este espectacular desarrollo cultural y turístico, que hoy dinamiza la economía local, ha sido alcanzado por Llata y Huamalíes por esfuerzo propio, sin que ninguna institución pública desde la capital departamental haya contribuido para su mejora.
Explicó que las festividades locales de finales del siglo XX, que congregaban principalmente a un público nativo y a paisanos retornantes de Lima, Huánuco y otras zonas, han evolucionado hacia un modelo de desarrollo cultural integral con un fuerte impacto en el turismo nacional.
En los últimos años, el flujo de visitantes se ha incrementado significativamente con turistas procedentes de Lima, Áncash y diversas provincias huanuqueñas. Este auge turístico ha transformado la infraestructura de la ciudad: Llata ha pasado de contar con 3 hoteles en el siglo pasado a registrar más de 20 establecimientos hoteleros.




