Bajo estrictas medidas de seguridad, ayer en la tarde, los cinco ciudadanos colombianos regresaron al lugar de la intervención (cuadra dos del jirón Libertad) para participar en la diligencia de inspección y reconstrucción de los hechos.
La diligencia en la que participaron policías del área de robos y extorsiones fue dirigida por un representante del Ministerio Público y estuvo presente las dueñas de los locales comerciales, dónde la mañana del 18 de mayo, los sospechosos de integrar la banda criminal denominada ‘Los colochos del gota a gota» causaron hechos de violencia por cobrar 60 soles que debían por los días de retraso.
Diego Andrés Angarita Pacheco (30), Miller Arbey Mosquera Ávila (34), Jhon Alexander Angarita Pacheco (42), Jefferson Motta Palacios (29) y Johan Sebastián Varón Parra (22) fueron detenidos por agentes de la Sección de Emergencia Huánuco, quienes acudieron al llamado de madre e hija a quienes a punta de amenazas exigían el pago del préstamo bajo la práctica de la usura.
Según las agraviadas, los primeros en llegar a su bodega ubicada en la cuadra dos del jirón Libertad fueron Jefferson Motta y Johan Sebastián, quienes estaban a bordo de una motocicleta, pero al encontrar la bodega cerrada, caminaron hasta su fuente de Soda.
Al percatarse que estaban siendo filmados, esto porque días antes les comunicaron que irían a su local a cobrar el pago de los retrasos, Jefferson tras acercarse al mostrador arranchó el equipo móvil a la comerciante para luego insultarla con palabras soéces y pedir que salga del local, porque no iban a retirarse sin el dinero. Incluso le habría propinado un puñete en el rostro.
Mientras las amenazas continuaban hizo su aparición Diego Angarita, quien según la denunciante portaba un cuchillo con el cual intentó atacarla. Ante el tumulto, salió la mamá de la denunciante, quien también fue agredida con el casco. En el cobro de dinero mediante amenazas y actos intimidatorios, también participaron Alexander Angarita y Miller Mosquera, quienes habrían dicho «que me pagas esa plata me pagas».
Al ver el alboroto, los vecinos y clientes salieron en defensa de la madre e hija que eran víctimas de insultos y agresiones por parte de los colombianos. Tras ser arrestados fueron entregados a los policías que llegaron alertados por llamadas de auxilio de los vecinos.







