El Colegio Médico del Perú conmemoró este 8 de abril a los 737 médicos que perdieron la vida durante la pandemia de la COVID-19, en la ceremonia denominada “Mártires del Bicentenario”. El acto reafirmó el compromiso institucional con la memoria, la dignidad y el legado de quienes estuvieron en la primera línea de atención.
Durante la ceremonia se recordó la entrega y sacrificio de los profesionales de la salud, resaltando sus historias de vida y vocación de servicio que dejaron huella en pacientes, familias y comunidades. Lima, Arequipa y Trujillo concentraron el mayor número de médicos fallecidos, mientras que Loreto registró el porcentaje más alto en relación con su población médica, reflejando las condiciones adversas en que enfrentaron la emergencia sanitaria.
El evento inició con las palabras de bienvenida de la Dra. Frida Gonzales Montufar, decana del Consejo Regional III-Lima, seguidas de un minuto de silencio y una paraliturgia. Uno de los momentos más emotivos fue el testimonio de María Eloisa Cabello Posadas, viuda del Dr. Wilfredo Pino Chávez, quien recordó el lado humano de los médicos que partieron. Asimismo, el Dr. Carlos Santillán Mena destacó la valentía de los profesionales de La Libertad, que enfrentaron la incertidumbre sin renunciar a su deber.
Como parte del homenaje se proyectó un video semblanza que recogió el compromiso y sacrificio de los médicos durante la crisis sanitaria. El decano nacional, Dr. Pedro Riega López, reflexionó sobre las difíciles condiciones en que trabajaron: “Nuestros colegas se entregaron por completo y, mientras lo hacían, reclamaban permanentemente contar con los elementos de seguridad necesarios. Esa conmoción surge también de ese número tan grande de colegas que hoy recordamos como los mártires del Bicentenario, los mártires de la pandemia”.
La ceremonia concluyó con la bendición de retratos a cargo del sacerdote Pablo Meloni y un recorrido por el Paseo de los Héroes, en un acto simbólico que reafirma la memoria colectiva del país. El Colegio Médico del Perú asumió el compromiso de mantener viva la memoria de los médicos fallecidos y honrar su legado en cada acción institucional.






