El periodismo peruano perdió este lunes 6 de abril de 2026 a una de sus figuras más reconocidas: José María “Chema” Salcedo, quien falleció a los 79 años tras una larga lucha contra el cáncer. Su partida deja un vacío en la radio, la televisión y la vida cultural del país, donde su voz crítica y reflexiva marcó varias generaciones.
Nacido en Bilbao, España, en 1946, Chema llegó al Perú siendo niño y se formó en Lima, donde inició una carrera que lo convertiría en referente. Su trayectoria comenzó en la prensa escrita en los años setenta, colaborando en diarios y revistas como La Prensa y Quehacer. Desde allí se destacó por su mirada aguda sobre la política y la cultura, siendo uno de los primeros en analizar fenómenos sociales como la música chicha en la capital.
Su salto a la radio lo consolidó como una voz indispensable. Durante más de dos décadas trabajó en RPP Noticias, donde condujo programas de entrevistas y análisis que se convirtieron en espacios de referencia para la opinión pública. Su estilo directo, crítico y a la vez pedagógico lo hizo cercano a la audiencia, que lo reconocía como un periodista comprometido con la verdad.
Además de su labor en medios, Chema fue profesor universitario y escritor. Publicó artículos y ensayos en los que reflexionaba sobre la sociedad peruana, la democracia y la cultura popular. Su capacidad para unir rigor académico con lenguaje accesible lo convirtió en un puente entre la reflexión intelectual y el público masivo.
En 2018 fue diagnosticado con cáncer en la encía, lo que lo obligó a alejarse temporalmente de los micrófonos. Sin embargo, nunca perdió el vínculo con la comunicación: participó en conferencias, escribió columnas y mantuvo su presencia en espacios de debate, demostrando su vocación hasta el final.
La noticia de su fallecimiento generó múltiples muestras de pesar en el mundo periodístico, cultural y político. Colegas como Mávila Huertas, Juliana Oxenford y Fernando Díaz destacaron su aporte y su calidad humana. Para muchos, Chema fue más que un periodista: fue un maestro que enseñó a pensar críticamente y a valorar la ética en la profesión.
Su legado está marcado por la honestidad intelectual, la vocación de servicio y la inquietud creativa. Chema Salcedo deja una huella imborrable en el periodismo peruano, recordándonos que detrás de cada entrevista y cada análisis había un hombre comprometido con su país y con la verdad.







