Tras el anuncio del Gobierno Nacional sobre la reparación del ducto de Camisea, que implosionó hace dos semanas, se espera que el abastecimiento de Gas Licuado de Petróleo (GLP) se regularice en los próximos días. Fuentes de la Asociación de Grifos de Huánuco señalaron que, al mantenerse inalterables los precios en planta, los costos en la región volverán a los niveles previos a la crisis.
Sin embargo, advirtieron que el proceso de normalización no será inmediato. La crisis generó un desorden en el suministro de combustibles y, en el caso de Huánuco, la regularización podría tardar varios días más, incluso hasta finales de mes.
Esto se debe a que la región depende del abastecimiento desde la provincia de Pisco (Ica), y recién esta semana se retomará la dotación suspendida durante la emergencia. Los depósitos locales se encuentran vacíos y la alta demanda requerirá múltiples viajes en las próximas dos semanas para estabilizar la situación.
Respecto a la gasolina y el diésel, los representantes explicaron que la situación es distinta, ya que sus precios dependen de la coyuntura internacional. La crisis en Medio Oriente ha repercutido directamente en el incremento de los costos, lo que escapa al control de los griferos y responde a las variaciones de las grandes plantas proveedoras ubicadas en Lima, como La Pampilla.
En conclusión, mientras el GLP en Huánuco se encamina hacia la normalización tras la reparación del ducto de Camisea, los precios de la gasolina y el diésel seguirán sujetos a factores externos, manteniendo la presión sobre los consumidores.







