Una sanmarquina entre las mejores: Elizabeth Rojas clasifica a la final de programación en Brasil

La estudiante Elizabeth Rojas Miranda, quien cursa el séptimo ciclo de la carrera de Física en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), ha logrado clasificar a la etapa final de la Maratón Femenina de Programación (MFP) 2026. Este importante evento internacional reúne a jóvenes talentos de la tecnología y la programación de distintos países. La gran final se llevará a cabo de forma presencial los días 1 y 2 de agosto de 2026 en la Universidad Estadual de Campinas (UNICAMP), una de las instituciones de educación superior más reconocidas de América Latina ubicada en Brasil.

El camino detrás de una competencia de alto nivel

Para alcanzar un cupo en la final de este certamen, la estudiante sanmarquina tuvo que superar un riguroso proceso de selección que constó de las siguientes etapas:

Validación académica: El proceso inició formalmente con una fase de inscripción y la verificación de sus datos como estudiante.

Fase de preparación: Las participantes pasaron por una etapa previa de calentamiento que tuvo una duración de 24 horas.

La prueba principal: Elizabeth afrontó una competencia continua de tres horas en la que resolvió exitosamente ocho problemas de programación y razonamiento computacional.

Evaluación estricta: Debido a la enorme cantidad de concursantes, los organizadores tardaron varias semanas en evaluar los resultados bajo estrictos mecanismos de verificación para asegurar la total transparencia de la competencia.

La estudiante detalló que su formación en física, junto con los conocimientos adquiridos en los cursos de Física Computacional de su carrera, fueron fundamentales para enseñarle a modelar problemas complejos y usar el razonamiento lógico para hallar soluciones.

Lo que significa este logro para el desarrollo científico y profesional

Este acontecimiento sirve para impulsar la carrera de la estudiante y es de gran relevancia para la comunidad académica por las siguientes razones:

Impulso a nuevas disciplinas: Este logro funciona como una motivación directa para que Elizabeth continúe especializándose en los campos de la programación y la ciencia de datos, áreas estratégicas hacia donde planea orientar su futuro laboral y académico.

Intercambio de conocimientos globales: La fase final del evento servirá como un espacio para que las participantes conozcan nuevas técnicas de programación, compartan metodologías de trabajo y expandan su visión junto a estudiantes especializadas en ciencias de la computación.

Creación de redes de tecnología: Más allá de la competencia, el certamen sirve para abrir espacios de integración que promueven la colaboración y permiten construir redes de contactos internacionales entre mujeres del ámbito tecnológico.

Inspiración para otros estudiantes: El éxito de Elizabeth deja el mensaje de que participar en estas iniciativas siempre es una oportunidad de aprendizaje, animando a más universitarios a postular y perder el miedo a creer que no están preparados.

Fuente: Agencia Andina

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