La Policía Nacional del Perú (PNP) realizó un emotivo homenaje póstumo al suboficial de segunda Patrick Hiroshi Ospina Orihuela, quien perdió la vida tras ser arrastrado por las aguas del río Rímac mientras intentaba rescatar a un perro callejero en peligro de ahogarse. Su fallecimiento ha generado gran pesar y reconocimiento a nivel nacional.
Al mediodía, el féretro del joven salió de la morgue del Callao, donde se le practicó la autopsia, y fue trasladado a la División de Emergencias de la PNP en La Victoria. Allí se llevó a cabo una ceremonia solemne en la que, ante un numeroso contingente policial, Ospina fue ascendido de manera póstuma a suboficial de primera. El comandante general de la Policía, Óscar Manuel Arriola Delgado, entregó a la madre del agente el quepí de su hijo y la bandera del Perú que cubría el féretro, destacando que “no lo olvidaremos nunca”.
El jefe policial subrayó que el sacrificio de Ospina se suma al de más de 4,900 efectivos que han entregado su vida en servicio, y lo señaló como ejemplo para los más de 137 mil policías de la institución y los cadetes próximos a graduarse.
Reconocimiento nacional
El alcalde de Surco, Carlos Bruce, anunció que un albergue de mascotas y un parque del distrito llevarán el nombre del suboficial y bombero voluntario, como símbolo de su valor y amor por la vida de los más indefensos. El Congreso de la República también expresó su reconocimiento, destacando que Ospina “sirvió con corazón y compromiso hasta el último momento de su vida”.
La PNP resaltó que su acto refleja el espíritu solidario y el compromiso que distinguen a sus agentes. Tras más de 30 horas de búsqueda, el cuerpo del joven fue hallado en el Callao, luego de ser arrastrado por la corriente del río Rímac a lo largo de seis kilómetros.







