El destino le jugó una mala pasada a chofer de volquete que trabajaba para la compañía CR20

Trágico final. A Juan Manuel Ccasani Huamán (45) conductor del volquete amarillo de placa BHD-722, le faltaba tres viajes para completar su jornada e irse a descansar, pero el destino le jugó una mala pasada y terminó al fondo de un abismo de casi 500 metros en la zona de Monte Azul, distrito de Quisqui. El vehículo perteneciente a la empresa Canton Lima SAC que presta servicios para la empresa china CR20 estaba cargando tierra y al momento de arrancar, el peso habría cedido y cayó al abismo.

La cabina del volquete llegó hasta el riachuelo Chinchupalta, el cual conecta al río Mitotambo, afluente del río Higueras, por lo que la empresa Seda Huánuco por medidas de seguridad dispuso cerrar las compuertas de captación en Canchán, válvulas de ingreso a la planta de tratamiento y todas las líneas de distribución de los distritos de Huánuco, Amarilis y Pillco Marca.

DILIGENCIA. Alertados del accidente de tránsito, policías del Escuadrón de Emergencia dirigidos por el mayor PNP Luis Damas Calderón llegaron a la zona de monte azul, donde horas antes un volquete que cargaba tierra y piedras cayó al barranco. Luego de coordinar con la fiscalía de turno, los agentes de la División de Rescate descendieron hasta casi el río Chinchupalta, y medio del abismo hallaron el cuerpo de Cassani Huamán, quien desde hace varios meses trabajaba para la empresa CR20, encargada de ejecutar la carretera Huánuco a La Unión.

Tras ser revisado por el médico legista y por disposición del fiscal, el cuerpo del padre de cuatro hijos fue trasladado a la morgue, donde permanecía hasta ayer. Entre tanto, su esposa acompañada de un familiar viajó desde Ayacucho para recoger los restos de Juan Manuel, cuya muerte ha causado tristeza en sus compañeros.

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