VIDA Y OTRAS CUESTIONES: Sadith Vela C.

“Mal bicho” 

([email protected])

El calendario, nos recuerda de los veinticinco años que se cumplió ayer, desde la captura de Abimael Guzmán (12 de setiembre de 1992), líder terrorista de Sendero Luminoso, que de luz no tenía nada, y se alimentaba del odio y la frustración, generando caos, desorden y derramando mucha sangre.

Él era soberbio y cobarde, se creía omnipresente y todopoderoso, atizaba odio y hacía agarrar fusiles a los jóvenes, en nombre de la justicia social y la revolución, con un enfoque definido  al culto de la personalidad del líder, que esos tiempos se hacía llamar “Presidente Gonzalo”, era tan cobarde que, para ganar la lucha provocaba muerte de los campesinos para forzar el espíritu de venganza de sus deudos. Su estrategia era realizar una emboscada cerca de un pueblo, del cual se retiraba, sabiendo que la represión arrasaría con todo.

Las acciones de Sendero Luminoso, enlutaron al país, año tras año, desde 1980 hasta 1992. Una marca negra que quedó registrado en nuestra historia. La Comisión de la Verdad y Reconciliación, estimó que el conflicto armado cobró la vida de aproximadamente 60 mil personas.

El Estado, la clase política y la sociedad civil, de entonces, tienen parte de responsabilidad, pues dejaron germinar al terrorismo, cuando debieron enfrentarlos a tiempo. Producto de eso se produjeron violaciones masivas de derechos humanos por parte de agentes del Estado, se deterioraron las instituciones democráticas, y permitió que el gobierno autoritario y corrupto de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos nos gobernara por una década.

No obstante, la captura de Guzmán, fue muy significativo para el país, con esa acción los policías del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN), generaron la caída del grupo terrorista. Ni Fujimori ni Montesinos participaron, tampoco fueron informados de la estrategia, porque dos años antes (1990), el ex presidente y su asesor, según el destape periodístico de Gustavo Gorriti, impidieron la captura de Abimael Guzmán. Para ese par, no era conveniente detener al líder terrorista, simple y llanamente porque eso hubiera echado por tierra sus proyectos totalitaristas. Esa es la verdad  y que no nos cuenten otros cuentos.

Y para cerrar, dejo un extracto de la canción de Los Fabulosos Cadillacs: “Todos dicen que sos mal bicho, así es como te ves, mal bicho. Que haya paz en el mundo” y en el Perú.

Leer Anterior

Mototaxista muere en el río Huallaga por escapar de intervención policial

Leer Siguiente

Después de 14 años de proceso condenan a ex alcalde de Santa María del Valle

Dejar una respuesta

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *