La sesión del Pleno de la Cámara de Diputados programada para este jueves 1 de octubre, en la que se iba a debatir la moción de censura contra el ministro del Interior, César Astudillo, fue suspendida después de que tres oficios de retiro de firmas dejaran a la proposición sin el respaldo mínimo necesario para su procesamiento.
La Oficialía Mayor de la Cámara de Diputados confirmó la decisión mediante un comunicado oficial firmado por el oficial mayor, Hugo Fernando Rovira Zagal, en el que se detalla la presentación de los tres oficios de retiro correspondientes a la Moción de Orden del Día 00445-2026-2031-CD. De acuerdo con el documento institucional, la proposición dejó de cumplir con el requisito de firmas establecido en el artículo 157 del Reglamento de la Cámara de Diputados, lo que imposibilitó su procesamiento. En consecuencia, por disposición del presidente de la Cámara de Diputados, Oscar de Jesús Reto Otero, la Oficialía Mayor dejó sin efecto la convocatoria al Pleno fijada para este jueves.
Contexto: una moción nacida tras el asesinato de una candidata y que necesitaba 66 votos para prosperar
La moción que quedó sin efecto este jueves tuvo su origen el 24 de septiembre, cuando la bancada de Juntos por el Perú, con el respaldo de representantes de Obras y del Partido del Buen Gobierno, presentó formalmente el pedido de censura contra Astudillo con 35 firmas, acusándolo de «manifiesta incapacidad de liderazgo y falta de idoneidad para el ejercicio del cargo». Se trataba, además, de la primera moción de censura presentada contra un integrante del actual gabinete ministerial.
El detonante inmediato del pedido fue el asesinato de la periodista y candidata Susana Ponte Polo, conocida como «China Polo», ocurrido en la región Áncash. La moción cuestionó que, pese a que la víctima había alertado nueve días antes del ataque sobre amenazas contra su vida, no se adoptaron medidas de protección oportunas, y que el Ministerio del Interior únicamente dispuso el envío de un equipo especializado de la División de Homicidios a la región después de consumado el crimen. El texto de la moción sostuvo que esa falta de protección, pese a las amenazas denunciadas, comprometía la responsabilidad política del titular del sector.
El segundo eje de la acusación se apoyó en cifras de homicidios: según el documento, hasta agosto de 2026 se habían registrado 1,499 homicidios a nivel nacional, de acuerdo con el Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef), un promedio de 6.16 casos diarios que superaba tanto el registrado en 2025 (6.07 homicidios diarios) como el de 2024 (5.6 diarios). Para los autores de la moción, estas cifras evidenciaban una falta de conducción efectiva del sector Interior por parte del ministro.
La iniciativa, sin embargo, enfrentó obstáculos políticos desde su presentación. El reglamento exige al menos 66 votos para que una censura proceda en la Cámara de Diputados, y las bancadas promotoras —Juntos por el Perú, Obras y el Partido del Buen Gobierno— sumaban en conjunto apenas 64 votos, una cifra insuficiente incluso antes del retiro de firmas. A ello se sumó que la bancada de Ahora Nación, cuyo respaldo resultaba clave para alcanzar el umbral necesario, acordó por mayoría no apoyar la moción. En el plano político, el presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, había salido en defensa del ministro cuestionado, argumentando que Astudillo llevaba apenas dos meses en el cargo y que no resultaba razonable atribuirle la responsabilidad por el incremento de la criminalidad organizada acumulado en los últimos meses. Con el retiro de firmas confirmado esta semana, la moción quedó formalmente inviable, al menos por el momento, sin que ello cierre la posibilidad de que los cuestionamientos a la gestión del sector Interior vuelvan a plantearse en el Congreso más adelante.
Fuente: Agencia Andina




