El Perú se alista para vivir una de las jornadas más inspiradoras del calendario ambiental y turístico. El próximo sábado 9 de mayo de 2026 se celebrará el Global Big Day (GBD), el mayor evento de observación de aves del mundo, y el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) invita a todos los peruanos a sumarse a esta gran movilización mundial que conecta naturaleza, ciencia y turismo en un solo día.
Esta iniciativa internacional convoca a miles de personas de todo el mundo a registrar durante 24 horas la mayor cantidad de aves a través de la plataforma eBird, generando información clave para la ciencia y la conservación de la biodiversidad, fortaleciendo el reconocimiento del patrimonio natural de cada nación. Esta fecha coincide con el Día Mundial de las Aves Migratorias, poniendo en valor los desplazamientos de miles de especies que, en esta temporada, migran desde el hemisferio sur hacia el hemisferio norte.
Perú tiene un rol protagónico
Con aproximadamente 1900 especies de aves, de las cuales 119 son endémicas, el país se posiciona como uno de los destinos más privilegiados del planeta para el aviturismo. Especies emblemáticas como el colibrí cola de espátula(Loddigesia mirabilis), la pava de ala blanca (Penelope albipennis), el montañés Barbudo (Oreonympha nobilis) o tangara de bufanda amarilla (Iridosornis reinhardti), ente otras especies, reflejan esta extraordinaria riqueza.
“El Global Big Day es una oportunidad única para que todos los peruanos conecten con nuestra biodiversidad y, al mismo tiempo, contribuyan al posicionamiento del país como líder mundial en turismo de naturaleza. Invitamos a los jóvenes y viajeros a participar activamente y ser parte de este gran movimiento global”, afirmó el ministro de Comercio Exterior y Turismo, José Reyes.
Desde su primera participación en 2015, el Perú ha mantenido un desempeño destacado, registrando consistentemente una de las mayores cifras de especies de aves a nivel mundial. En ese camino, ha alcanzado el primer lugar en dos oportunidades y, en 2025, logró el segundo con 1,399 especies registradas, gracias a la participación de más de mil observadores a nivel nacional, lo que evidencia el creciente interés de la ciudadanía por esta actividad.
¿Cómo participar?
La participación es abierta, inclusiva y sencilla. Los participantes solo deben crear una cuenta gratuita en la plataforma eBird (https://ebird.org/home), salir a observar aves desde cualquier espacio —ya sea un parque urbano o un área natural—, registrar las especies identificadas y enviar sus listas desde la App.
Para este GBD 2026, es importante enviar los registros realizados desde el sábado 9 de mayo hasta antes del martes 12 de mayo, a través de eBird, para ser consideradas en los resultados.
El país ofrece múltiples escenarios para vivir esta experiencia. En Lima y Callao, destacan las Lomas de Lachay, Pantanos de Villa, las Islas Cavinzas e Islotes Palomino, la Poza de la Arenilla, ACR Humedales de Ventanilla, entre otros ecosistemas cercanos.
A nivel nacional, el Perú cuenta con rutas de aviturismo reconocidas, como la Ruta del Sur, que incluye sitios como el Parque Nacional del Manu y la Reserva Nacional de Tambopata; la Ruta del Centro, con puntos emblemáticos como el Valle de Santa Eulalia, el Lago Junín, el Parque Nacional Yanachaga Chemillén y el Parque Nacional de Tingo María; y la Ruta del Norte, que conecta Lambayeque con San Martín, a través de Cajamarca y Amazonas, la cualalberga zonas de alta biodiversidad como el valle del Marañón, Abra Patricia, Moyobamba y Tarapoto. Esta ruta se amplía hacia la Amazonía de Loreto, con la Reserva Nacional Allpahuayo-Mishana y el Parque Nacional Pacaya Samiria, así como hacia el extremo norte de Piura y Tumbes, con el Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes y el Parque Nacional Cerros de Amotape, entre otros sitios destacados.
Más allá de la experiencia de observación, el Global Big Day representa una herramienta estratégica para el país. Promueve el turismo sostenible, fomenta el turismo local y nacional, impulsa las economías locales, fortalece la cultura turística y contribuye la conservación de los ecosistemas. Asimismo, incentiva el desplazamiento de viajeros hacia destinos de naturaleza, generando oportunidades para comunidades vinculadas al ecoturismo.






