La ONG venezolana Laboratorio de Paz presentó este lunes un conjunto de diez planteamientos dirigidos a garantizar justicia en un eventual proceso de transición democrática en el país. La organización subrayó que se trata de un “momento clave para el futuro democrático” de Venezuela y que las víctimas de violaciones de derechos humanos requieren una reparación integral, más allá de una compensación económica.
Según el documento difundido, la reparación debe incluir reconocimiento público, memoria histórica, atención psicosocial, restitución de derechos y garantías de no repetición. La ONG enfatizó que “sin dignificación, no hay justicia completa”, y que cualquier proceso de cambio político debe colocar a las víctimas en el centro de las decisiones.
El decálogo presentado por Laboratorio de Paz recoge experiencias internacionales de justicia transicional, como las de Sudáfrica, Argentina y Colombia, donde se combinaron mecanismos de justicia penal, comisiones de la verdad, políticas de memoria y procesos restaurativos. La organización considera que Venezuela debe aprender de estos modelos para evitar la impunidad y construir una democracia sólida.
En su pronunciamiento, la ONG también advirtió que la reparación integral es indispensable para garantizar la confianza ciudadana en las instituciones y para sentar las bases de una convivencia democrática. Además, llamó a la comunidad internacional a respaldar estos principios, alineados con los estándares de derechos humanos y justicia restaurativa.
La propuesta se presenta en un contexto de alta tensión política, donde diversos sectores discuten el futuro institucional del país. Laboratorio de Paz insistió en que la justicia no puede limitarse a indemnizaciones económicas, sino que debe abarcar un proceso profundo de reconstrucción ética, social e institucional que dignifique a las víctimas y fortalezca la democracia.
Los 10 planteamientos de Laboratorio de Paz
- Reparación integral y no solo compensación económica: atención psicosocial, restitución de derechos, reconocimiento público y memoria histórica.
- Garantías de no repetición: reformas institucionales que impidan que se repitan violaciones de derechos humanos.
- Participación activa de las víctimas: inclusión en el diseño y ejecución de políticas de justicia transicional.
- Memoria histórica: creación de espacios de memoria y programas educativos que dignifiquen a las víctimas.
- Atención psicosocial: programas de salud mental y acompañamiento para quienes sufrieron violencia.
- Justicia penal efectiva: investigación y sanción de responsables de crímenes graves, evitando la impunidad.
- Comisiones de la verdad: mecanismos independientes para esclarecer hechos y responsabilidades.
- Restitución de derechos y reparación material: devolución de bienes, acceso a servicios y apoyo económico cuando corresponda.
- Inclusión de mujeres y comunidades vulnerables: enfoque diferenciado que atienda las particularidades de cada grupo afectado.
- Compromiso internacional: acompañamiento de organismos multilaterales para garantizar estándares de derechos humanos.
La ONG advirtió que sin dignificación plena no puede haber justicia real y que cualquier proceso de transición democrática debe colocar a las víctimas en el centro. Además, llamó a la comunidad internacional a respaldar estos principios, alineados con los estándares globales de justicia restaurativa.







