El expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se encuentran recluidos en el Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, uno de los centros penitenciarios más estrictos de Estados Unidos.
El MDC es conocido por sus duras condiciones de reclusión, marcadas por episodios de violencia interna, frecuentes apagones y deficiencias en la atención médica a los internos. Diversos informes de organismos de derechos humanos han señalado que este penal federal presenta serias limitaciones en cuanto al acceso a servicios básicos, lo que lo convierte en uno de los establecimientos más cuestionados del sistema penitenciario estadounidense.
La detención de Maduro y Flores se produjo tras la intervención militar estadounidense en Venezuela, que culminó con su captura en Caracas. Desde entonces, ambos fueron trasladados a Nueva York, donde permanecen bajo custodia federal mientras avanzan los procesos judiciales en su contra.
El Metropolitan Detention Center alberga a cientos de internos procesados por delitos federales y ha sido objeto de críticas por las condiciones de hacinamiento y la falta de transparencia en su administración. En 2019, el penal fue noticia internacional tras un prolongado apagón que dejó a los reclusos sin calefacción ni acceso adecuado a servicios básicos durante días.
La reclusión de Maduro y Flores en este establecimiento ha generado expectativa internacional, tanto por el perfil político de los detenidos como por las condiciones del centro penitenciario en el que se encuentran.







