El canciller iraní, Abás Araqchi, anunció este martes que en la última ronda de conversaciones con Estados Unidos se acordaron las “líneas generales” para un pacto sobre el programa nuclear de Teherán, bajo la mediación de Omán. El objetivo es alcanzar un acuerdo que permita el levantamiento de sanciones estadounidenses en un contexto de crisis económica que ha generado protestas en el país.
Araqchi calificó la reunión como “constructiva” y señaló que, aunque no hay fecha definida para continuar el diálogo, se lograron avances importantes. El ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Badr al Busaidi, celebró los progresos y destacó que las partes identificaron objetivos comunes y cuestiones técnicas para próximas rondas.
Mientras se desarrollaban las conversaciones en Suiza, el líder supremo de Irán, Ali Jamenei, lanzó advertencias a Washington tras el despliegue del portaviones USS Abraham Lincoln y otros buques de guerra en Medio Oriente. “Un buque de guerra es un arma peligrosa, pero más peligrosa es el arma capaz de hundirlo”, declaró el ayatolá.
La televisión estatal iraní informó además que se cerrará parcialmente el estrecho de Ormuz “por seguridad”, una zona estratégica por donde transita cerca del 20 % del petróleo y gas natural licuado consumidos en el mundo. En paralelo, los Guardianes de la Revolución realizaron ejercicios militares con drones, misiles y helicópteros en la zona.
En un tono más conciliador, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, afirmó que su país está dispuesto a permitir verificaciones internacionales para demostrar que no busca desarrollar armas nucleares. “No estamos buscando en absoluto tener armas nucleares. Si alguien quiere verificarlo, estamos dispuestos”, declaró.
Irán insiste en su derecho a mantener un programa nuclear civil y a enriquecer uranio para fines energéticos, en conformidad con el Tratado de No Proliferación (TNP), del cual es signatario.
Las conversaciones se realizaron en la residencia del embajador de Omán en Cologny, cerca de Ginebra, con la participación de delegaciones iraníes y estadounidenses encabezadas por el emisario especial Steve Witkoff y el asesor presidencial Jared Kushner.
El presidente estadounidense Donald Trump ha endurecido sus advertencias tras la represión de las protestas en Irán, pero al mismo tiempo ha dejado abierta la posibilidad de una solución diplomática sobre el programa nuclear.






