Nueve cosas que debe saber sobre la leche materna

La lactancia materna es clave en los primeros 1,000 días de vida porque favorece el desarrollo integral del ser humano, no solo en esta etapa sino también para toda su vida futura. Se recomienda desde que el bebé nace hasta pasados los dos años. El cuerpo-mente y emoción del bebé son potenciados y fortalecidos gracias al amamantamiento.

Dar de lactar asegura nutrición excelente y completa, pero también previene el sobrepeso y la obesidad en la niñez, con lo cual disminuye el riesgo de padecerlos en la vida adulta

La pediatra y neonatóloga Sarah Vega, de la clínica Ricardo Palma, y consultora internacional de Lactancia Materna, nos brinda nueve razones por las que se debe dar de lactar:

1

El calostro, también llamado ‘oro líquido´, por su color amarillento, es altamente inmunológico. Se considera la primera vacuna para el bebé. Es un concentrado de defensas (anticuerpos) que la madre transmite a su bebé durante los primeros 2 o 3 días después del parto. Pasado este tiempo, elabora la leche de transición y luego la madura, que continúa confiriendo protección contra muchas enfermedades.

2

La leche materna puede durar hasta cinco días en la parte baja de la refrigeradora, cuando se mantiene en un recipiente previamente hervido y con tapa. En las refrigeradoras que tienen congeladora con puerta separada duran tres meses y en las congeladoras a menos 19 °C hasta seis meses. Se debe almacenar en bolsas especiales estériles o frascos con tapa que deben rotularse con la fecha en que se extrajeron, para usar siempre las que tengan mayor antigüedad. Almacenar 3 o 4 onzas en cada recipiente, pues la capacidad del estómago de los bebés que lactan es pequeña y así no se desperdicia.

El proceso de descongelamiento se recomienda que sea lento: la noche anterior se saca de la congeladora a la parte baja del refrigerador y el mismo día se coloca al medio ambiente para completar el proceso. Luego, entíbiela en baño maría para darle al bebé de preferencia con un vasito y no con biberón.

3

El contacto piel con piel de la mamá con el recién nacido es vital para establecer una relación positiva y recíproca. Debe hacerse inmediatamente después de que nace el niño y durante por lo menos una hora, porque facilita el inicio exitoso de la lactancia materna y  prolonga su duración.

4

La lactancia materna debe ser exclusiva hasta los primeros seis meses de vida del bebé, después hay que continuar dándole pecho y alimentos complementarios apropiados. Entre los 12 y 23 meses, la leche materna sigue siendo alimenticia y protectora,  es capaz de  aportar la tercera parte de los requerimientos nutricionales y calóricos del pequeño.

5

Los niños alimentados con fórmulas son menos inteligentes que aquellos que reciben exclusivamente pecho. Está demostrado que los amamantados alcanzan cocientes intelectuales mayores que los bebés de fórmula (3 puntos, en promedio). Además, tienen un mejor crecimiento físico, intelectual, social y emocional. Sufren menos maltrato infantil.

6

Los bebés nutridos con fórmulas tienen más probabilidades de sufrir sobrepeso y obesidad, en comparación con los niños amamantados. Esto incrementa el riesgo de que desarrollen enfermedades no transmisibles durante la infancia y adultez como diabetes, hipertensión arterial, entre otras.

7

La lactancia no solo favorece al niño, sino también a la madre. Reduce el riesgo de que sufra cáncer de senos y de ovarios, diabetes tipo II, depresión posparto, quema calorías, entre otros beneficios. Es importante saber que a mayor duración de la lactancia, el riesgo disminuye más.

8

Si se le ofrece al recién nacido pecho con frecuencia –de 9 a 10 veces, en 24 horas–, la producción de leche aumentará día a día.

9

La leche materna protege el esmalte de los dientes del bebé siempre que este se alimente solo con pecho. La leche de vaca o las fórmulas tienen sustancias que propician las caries.

// elperuano.pe

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03.08.2022

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