Ubaldo Fernández Fiestas, a tres años de la muerte del ícono del vals huanuqueño

Por Jorge Chávez Hurtado

El último hálito de su existencia llegó a las tres y treinta de la tarde del 15 de octubre del año 2019, estaba rodeado de sus hijos en aquellos instantes sombríos. Su último adiós fue casi en silencio e inconsolable dolor. De pronto, su corazón dejó de latir y el bardo, el maestro de la guitarra y de la voz había partido hacia la eternidad. Las lágrimas eran inevitables, el dolor abrazaba el espíritu compungido y abatido de los presentes. La noticia de la muerte de Ubaldo Fernández Fiestas circuló rápidamente en las redes sociales. El programa De Cantos, Calles y Campos a través de radio UNHEVAL, confirmaba el fallecimiento de uno de los más importantes cantautores en la talla de Ubaldo Fernández Fiestas. Huánuco estaba de duelo, la guitarra lloraba la eterna ausencia de su diestro ejecutante. Han pasado tres años y sus canciones se siguen escuchando a través de la radio y en las voces y guitarras de sus herederos y amigos instituidos en Jardín Huanuqueño.

Fue el hijo adoptivo y predilecto de Huánuco

Nació un siete de setiembre del año 1933, en el valle costero del norte del Perú, Chongoyape, departamento de Lambayeque. Hijo de Domingo Fernández Aguinaga y de María Fiestas Farfán. De modo que Ubaldo era un Lambayecano de pura cepa, pero nacionalizado, en el buen sentido de la palabra, en Huánuco, ciudad que lo acogió y lo hizo su hijo adoptivo. Con respecto a sus hermanos afirmaba: ”Hermanos de padre somos cuarenta, de los que yo conocí nada más, conocí a mis hermanos en el cumpleaños de mi padre, imagínese usted yo conocí cuatro madrastras y en cada una habían cinco hijos, sin embargo, a las otras parejas de mi padre ya no las conocí. Ahora en lo que corresponde a mi madre y mi padre nada más somos cinco…”.

El populoso barrio de Las Latas

A los ocho años comenzó a ejecutar la guitarra en el barrio Las Latas de la ciudad de Chiclayo donde vivía con su madre, el barrio tenía esa denominación porque la mayoría de los vecinos vendían leche en latas, manteca en latas, kerosene en latas de ahí que el barrio, que era muy grande, fue bautizado con ese llamativo nombre.  Y por encargo de Radio Victoria, llega a Huánuco en noviembre del año 1962 para ser acompañante principal en las presentaciones artísticas que organizaba Radio Huánuco, con la dirección del maestro Andrés Fernández Garrido. En el año 1961 había trabajado en una radio local de la ciudad de Tingo María, años después viaja a la ciudad de Pucallpa y desde la tierra colorada viaja a Huánuco para quedarse hasta el fin de sus días.

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Su emblemático vals en el último hálito de su existencia

El maestro escribió innumerables canciones de homenaje al amor y a Huánuco. Su vals más emblemático es Mensaje a Tingo María. Sobre esta canción afirmaba que la había creado el siete de setiembre de 1976 y que se logró su grabación en 1977 con el Centro Musical Melodía Huanuqueña, con la dirección del maestro Gumersindo Atencia Ramírez. Con interesante premonición afirmaba: “Hermano, Mensaje a Tingo María es un lindo vals que cantaré hasta el último minuto de mi vida”.

MENSAJE A TINGO MARÍA

(Vals)

Escucha el mensaje de un trovador

que ama a la naturaleza,

pues la divina providencia

ha realzado la belleza de tu selva.

El sol entre los cerros al asomar

reviste de brillo el horizonte

y el arrullo de las aves me inspiran

a cantarte esta canción.

Fragancia de rosas tus mujeres,

son encantos tus paisajes y cielo azul,

esas verdes montañas que añoro

La Bella Durmiente, tu tesoro. (BIS)

Tingo María bello panorama

ha hecho de mis sueños una evocación

canto a tus cascadas, ríos y aguajales

a la grandeza digna de tu pueblo (BIS)

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