Por: Jorge Chávez Hurtado
Hay noticias que llegan con el estruendo de los grandes acontecimientos. Otras, en cambio, se anuncian con la sencillez de una llamada por celular. Sin embargo, ambas tienen el mismo privilegio: cambiar el curso de una mañana.
Aquella llamada llegó de la voz inconfundible de Mito Ramos, uno de los cantautores huanuqueños reconocidos por su talento interpretativo y por esa capacidad de convertir cada canción en una conversación íntima con el público.
—Tengo una primicia para tu programa —me dijo con el entusiasmo de quien guarda un secreto que ya no puede seguir ocultando—. Quiero que allí se escuche por primera vez mi nueva grabación.
Y así fue. En una entrevista exclusiva concedida a El Mundo a las Seis, por Radio Unheval, Mito Ramos presentó oficialmente «Amor de Primavera», una nueva propuesta musical grabada en los estudios del reconocido músico huanuqueño Nelson Ayala Chota, autor de la composición junto con Miguel Miraval. Horas después, la entrevista también fue compartida en las redes sociales, permitiendo que la historia detrás de la canción llegara a un público mucho más amplio.
Porque detrás de cada canción existe una historia que pocas veces conoce el público.
Mito confesó que aquella grabación representó uno de los mayores desafíos de su carrera reciente. No porque la melodía fuera complicada ni porque dudara de su capacidad interpretativa, sino porque quienes dirigían el proyecto eran, además, sus amigos.
«Nelson y Miguel querían que la cantara de una manera distinta», explicó durante la entrevista. Acostumbrado a un estilo propio, tuvo que desprenderse, por momentos, de su identidad vocal para acercarse a la visión artística de los compositores. Ellos buscaban una interpretación diferente, más íntima, más delicada, una voz más suave que acariciara la melodía sin imponerse sobre ella.
Y Mito aceptó el reto. Porque el verdadero artista también sabe escuchar.
Mientras hablaba de la grabación, era evidente que no describía únicamente un proceso técnico. Hablaba del respeto mutuo entre músicos que entienden que la creación colectiva exige confianza, humildad y la disposición de explorar nuevos caminos.
Después explicó el sentido de la obra. Dijo que «Amor de Primavera» cuenta la historia de esos amores que parecen eternos mientras duran, pero que terminan cuando la vida obliga a tomar caminos distintos. Es el relato de un amor pasajero que, precisamente por ser fugaz, permanece para siempre en la memoria.
«Es una canción bonita», repetía convencido. Y quizá esa sencillez era la mejor definición. No pretendía convertirse en una obra complicada ni intelectual. Aspiraba, simplemente, a emocionar.
También anunció que el videoclip ya forma parte del proyecto artístico, aunque deberá esperar un tiempo. La reciente partida de la madre de Miguel Miraval ha vestido de luto a la familia y ha obligado, con razón, a postergar cualquier celebración pública. Hay momentos en que la música también sabe guardar silencio.
Antes de despedirse, Mito habló del mayor desafío que enfrenta toda creación artística.
«No basta con grabarla. El primer reto es que guste al público.»
Y añadió, emocionado, que además es una canción bailable.
Pocos minutos después llegó el instante esperado. Los controles de la cabina se iluminaron. El silencio duró apenas unos segundos.
Entonces «Amor de Primavera» comenzó a sonar por primera vez en las ondas de Radio Unheval.
Mientras la melodía recorría las calles de Huánuco, la canción comenzó a abrirse camino entre sus primeros oyentes. Conforme transcurrió el día, algunas de las personas con quienes me encontré por la calle me comentaron que la habían escuchado y que la nueva propuesta musical había sido de su agrado.
Después de tantos años frente a un micrófono, la radio enseña a reconocer cuándo una canción encuentra inmediatamente el camino hacia el corazón del público. Y esa mañana ocurrió precisamente eso.
Sabemos que el verdadero destino de una obra musical no depende únicamente de los estudios de grabación ni de las plataformas digitales. Una canción empieza realmente a vivir cuando el oyente la hace suya, cuando vuelve a pedirla, cuando la tararea camino al trabajo o la dedica a alguien especial.
Todo indica que «Amor de Primavera» ha iniciado ese recorrido. Quizá dentro de algunos meses ya no recordemos la fecha exacta de su lanzamiento. Pero muchos recordaremos aquella mañana en que una llamada telefónica anunció una primicia y una canción comenzó, discretamente, a escribir su propia historia.
Una mirada a la letra
La fuerza de «Amor de Primavera» reside en su honestidad. La letra no habla de un amor eterno, sino de uno consciente de su fragilidad desde el principio. El protagonista sabe que la despedida llegará, pero decide amar sin reservas y sin arrepentimientos. Esa aceptación convierte el dolor en un acto de madurez emocional.
La metáfora de la primavera es particularmente acertada: representa la estación más luminosa y fértil del año, pero también la más efímera. Como las flores que embellecen el paisaje antes de marchitarse, el amor descrito en la canción es intenso, hermoso y pasajero. No se lamenta por haber terminado; celebra la dicha de haber existido.
En una época donde muchas composiciones buscan el dramatismo o el despecho, «Amor de Primavera» propone una mirada distinta: recordar un amor perdido con gratitud antes que con resentimiento. Quizá allí radique su mayor virtud y la razón por la que, desde su primera emisión radial, comenzó a conquistar el oído y la sensibilidad del público huanuqueño.




