El pasado 12 de junio, la Agencia Peruana de Noticias Andina conmemoró su 45.° aniversario de vida institucional, consolidándose como el principal eje de información oficial, neutralidad y veracidad en el país. Nacida en un momento crucial de la historia contemporánea peruana, la agencia ha logrado sobrevivir a las transiciones políticas y a los vertiginosos cambios tecnológicos de las últimas cuatro décadas, transformándose de un viejo servicio de mensajería para redacciones cerradas en una potente multiplataforma digital que hoy conecta a millones de ciudadanos dentro y fuera del territorio nacional.
El nacimiento en plena democracia y el salto a la era ciberespacial
Para entender la relevancia de Andina es necesario remontarse a 1981. En pleno proceso de retorno a la democracia, el segundo gobierno del presidente Fernando Belaunde Terry decretó la creación de este espacio con el firme propósito de centralizar, procesar y difundir información de interés público con un carácter descentralizado. Sus primeras notas e investigaciones se redactaban en el cuarto piso del histórico edificio Pizarro, frente a la Plaza Mayor de Lima, desde donde se despachaban extensos rollos de papel impresos por teletipo que las emisoras de radio y los diarios impresos esperaban con urgencia para poder cerrar sus ediciones del día.
A mediados de los noventa, la agencia se integró formalmente a Editora Perú, compartiendo casa matriz con el Diario Oficial El Peruano. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegó en el año 2002. Con la masificación de internet, Andina abandonó el modelo de circuito cerrado exclusivo para suscriptores y lanzó su primer portal web abierto al público. Este paso democratizó el acceso a la información estatal, permitiendo que cualquier ciudadano, sin importar si se encontraba en la costa, la sierra o la selva, pudiera verificar de primera mano las leyes, los decretos y los acontecimientos nacionales en tiempo real, rompiendo el monopolio informativo de las grandes corporaciones de medios.
La batalla contra la desinformación y el futuro de las lenguas nativas
En la actualidad, la importancia de una agencia de noticias estatal y neutral se ha vuelto más crítica que nunca debido a la proliferación de noticias falsas y campañas de desinformación en las redes sociales. Durante los recientes y polarizados procesos electorales, Andina ha funcionado como un termómetro de equilibrio y equidad, ofreciendo coberturas basadas en datos verificables, pluralidad de fuentes y neutralidad política. Este rigor ético no solo le otorga predictibilidad a las instituciones del Estado, sino que sirve como una base de consulta obligatoria para las embajadas, analistas internacionales y agencias extranjeras que necesitan entender la realidad peruana sin sesgos.
Mirando hacia el futuro, el desafío de la agencia bajo la dirección de Editora Perú se concentra en la modernización de sus herramientas digitales a través de la implementación de un nuevo sistema de gestión de contenidos (CMS) respaldado por inteligencia artificial y análisis de datos.
Lejos de perder su identidad humana, Andina está utilizando estas nuevas tecnologías para profundizar la inclusión social. Un ejemplo de esto son sus alianzas estratégicas con la Universidad Nacional Mayor de San Marcos para difundir resúmenes noticiosos multimedia en lenguas nativas utilizando el avatar de inteligencia artificial Illariy. De esta manera, el formato tradicional de texto se complementa con transmisiones en vivo, pódcasts temáticos y formatos interactivos, demostrando que el periodismo oficial puede ser moderno, accesible y profundamente respetuoso con la diversidad cultural del Perú.




