La población de la provincia de Huacaybamba vive una situación cada vez más crítica tras más de dos meses de bloqueo en su principal acceso vial. Según informó Rafael Céspedes Gamarra, consejero regional por la provincia, recién en tres meses podría solucionarse el problema, pese a que la emergencia fue declarada hace semanas.
La Oficina Zonal Áncash de Provías Nacional, responsable de la transitabilidad del corredor que conecta Áncash con Huánuco, comunicó que hoy debería iniciarse la contratación de una empresa con un presupuesto de 1 920 000 soles aprobado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones.
Los trabajos se concentrarán en la zona conocida como Garganta del Diablo y en el puente Copuma, donde un deslizamiento de grandes rocas bloqueó la vía. El intento de liberar el camino con explosivos debilitó aún más la infraestructura.
Desde entonces, el tránsito vehicular permanece interrumpido. El traslado de personas y productos se realiza mediante trasbordo por un costado de la vía bloqueada, exponiendo a los pobladores a riesgos permanentes.
La situación se agrava por los constantes deslizamientos nocturnos de rocas, que redujeron el ancho del camino peatonal habilitado de emergencia y aumentaron el peligro para quienes lo utilizan.
Ante la falta de soluciones inmediatas, el comité de emergencia de Huacaybamba, integrado por autoridades y dirigentes sociales, aportó recursos económicos para contratar maquinaria que permita habilitar el tránsito de vehículos menores en el corto plazo.
Las consecuencias económicas ya son palpables: el precio del pollo se elevó a 18 soles por kilo, mientras que obras como el centro de salud de Huacaybamba no podrán concluir en octubre como estaba previsto, sino recién el próximo año.
Los productores también sufren pérdidas: la palta hass que se vendía a 6 soles en Lima ahora se comercializa a 3.50 soles, la papaya enfrenta dificultades para llegar a los mercados de Áncash y Lima, y una granja porcina registra un incremento del flete en 200%, afectando seriamente la rentabilidad de los emprendedores locales.
Como alternativa, los pobladores utilizan la ruta Huacaybamba – Cochabamba – Jircán – Tantamayo – Tingo Chico – Huánuco. Sin embargo, este camino es más largo, estrecho y en pésimas condiciones, lo que incrementa los costos y el tiempo de viaje.
La provincia de Huacaybamba enfrenta así un escenario de aislamiento que golpea su economía, su seguridad y su desarrollo, mientras la solución definitiva aún parece lejana.







