El gerente general de la Municipalidad Provincial de Marañón, William Rodríguez Jara, alertó sobre el continuo deterioro y el abandono total de la Carretera Nacional 12A, un corredor vial de 270 kilómetros que conecta las regiones de Áncash, Huánuco y San Martín.
El funcionario explicó que Provías Nacional no ha cumplido con suscribir la adenda comprometida con el Batallón de Ingeniería del Ejército Peruano. Dicho acuerdo permitió ejecutar trabajos en puntos críticos únicamente entre mayo y julio pasados, en un tramo reducido entre Uchiza y Santa Rosa de Oso, dejando desatendidos los sectores de mayor extensión de la vía.
Asimismo, remarcó que, desde la conclusión de la carretera en el año 2014, el ente estatal jamás ha programado ni ejecutado un mantenimiento integral.
Popularmente conocida como la «Carretera de la Muerte» debido a la elevada frecuencia de accidentes fatales registrados en el trayecto que abarca Dv. Pomabamba, Sihuas, Huacrachuco, San Pedro de Chonta y Uchiza, la ruta presenta actualmente baches severos, la desaparición de la capa de rodadura, la pérdida de cunetas y constantes deslizamientos de taludes que invaden la calzada.
Esta situación ha obligado a los transportistas a incrementar las tarifas de pasajes y fletes, dado que las unidades (principalmente camionetas 4×4) sufren averías constantes.
Ante la falta de respuesta y el riesgo inminente de un mayor colapso con la llegada de las lluvias, el alcalde provincial de Marañón, Aliardo Aguirre Limas, se desplazó a Lima para realizar gestiones directas ante el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) a fin de exigir la intervención inmediata de la vía, la cual tiene la mayor parte de su recorrido dentro de su jurisdicción provincial.




