El planeta se calienta más rápido de lo que los países logran prepararse. Esa es la conclusión del Informe sobre la Brecha de Adaptación 2026 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), presentado este miércoles 4 de noviembre. El mismo día, en Lima, el Ministerio del Ambiente (Minam) anunció que trabaja en una hoja de ruta nacional para proteger y restaurar ecosistemas como una forma de reducir los daños de los fenómenos climáticos extremos.
Lo que dice el informe de la ONU
El documento, titulado Ready? Not («¿Listos? No»), calcula que los países en desarrollo necesitarán alrededor de 305 000 millones de dólares al año hacia 2035 para adaptarse al cambio climático. Esa cifra deja fuera, en gran parte, las necesidades propias del sector privado, que podrían casi duplicarla.
Frente a esa necesidad, el financiamiento público internacional que los países desarrollados destinaron a la adaptación de los países en desarrollo fue de entre 28 200 y 31 700 millones de dólares en 2024, apenas unos 1000 millones más que el año anterior. En la COP30, realizada en Brasil, los países acordaron, mediante la decisión conocida como Mutirão Global, el objetivo de al menos triplicar ese financiamiento hacia 2035. Pero, según el PNUMA, aun si se cumple, solo se cubriría entre el 20 % y el 29 % de lo que se necesita, una vez ajustado por inflación.
«El mundo no está preparado para adaptarse a las condiciones climáticas actuales, y mucho menos a lo que traerá superar 1,5 °C», advirtió la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen. El informe se difunde a pocos días de la COP31, la conferencia climática de la ONU que se realizará en Antalya, Turquía.
| Indicador | Cifra |
|---|---|
| Necesidad anual de adaptación de países en desarrollo hacia 2035 | Unos US$ 305 000 millones |
| Financiamiento público internacional para adaptación en 2024 | US$ 28 200 – 31 700 millones |
| Aumento frente a 2023 | Unos US$ 1000 millones |
| Financiamiento proyectado si se triplica hacia 2035 | US$ 85 000 – 120 000 millones al año |
| Parte de la necesidad que cubriría esa triplicación | Entre 20 % y 29 % |
| Flujos entre países en desarrollo (bancos multilaterales y cooperación Sur-Sur) | De US$ 3800 millones (2019) a US$ 9600 millones (2024) |
El informe también registra señales positivas: los gobiernos están fortaleciendo sus instituciones con leyes marco sobre cambio climático, mejor coordinación entre sectores y niveles de gobierno, y mecanismos específicos para gestionar fondos climáticos. Sin embargo, insiste en que el dinero por sí solo no basta y que las pérdidas y daños vinculados al clima siguen aumentando en los países en desarrollo.
La respuesta peruana: ecosistemas como infraestructura
En el Perú, el Minam impulsa la elaboración de una hoja de ruta nacional para proteger y restaurar ecosistemas, prevenir desastres y reducir el impacto de los eventos climáticos extremos sobre la población y la economía. El anuncio se hizo durante el seminario internacional «Ecosistemas, fenómenos extremos y resiliencia económica», que reunió a especialistas del Colegio de Ingenieros del Perú, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El viceministro de Desarrollo Estratégico de los Recursos Naturales, Fernando León Morales, planteó la idea central: «Se debe invertir en infraestructura física, pero combinarla con infraestructura natural». Por infraestructura natural se entiende, en términos generales, a ecosistemas como bosques, humedales o bofedales que ayudan a regular el agua y a amortiguar eventos extremos. El viceministro también pidió incorporar las soluciones basadas en la naturaleza en las políticas públicas y orientar las inversiones teniendo en cuenta los efectos del cambio climático.
Según el Minam, el proceso incluirá talleres regionales para identificar ecosistemas prioritarios, definir intervenciones y evaluar cómo financiarlas. La hoja de ruta tendrá metas de corto, mediano y largo plazo y se articulará con la Estrategia Nacional de Diversidad Biológica al 2050 y su Plan de Acción al 2030. El ministerio no ha precisado todavía en qué regiones se realizarán esos talleres ni sus fechas.
¿Por qué importa en Huánuco?
La discusión sobre adaptación no es abstracta para la región. El Decreto Supremo N.º 149-2026-PCM, publicado el 3 de noviembre de 2026 en el diario oficial El Peruano, declaró en estado de emergencia por 60 días calendario varios distritos de Huánuco y de otros 23 departamentos, además del Callao, por peligro inminente ante intensas lluvias asociadas al fenómeno El Niño 2026-2027. La norma busca que se ejecuten acciones inmediatas para reducir el riesgo y responder a posibles emergencias.
En ese contexto, la propuesta del Minam abre una pregunta para las autoridades regionales y locales: si las cuencas, bosques y zonas altoandinas de Huánuco se incluyen entre los ecosistemas prioritarios, su conservación podría formar parte de la estrategia de prevención junto a las obras tradicionales como defensas ribereñas o drenajes.
¿Qué cambia para ti?
- Por ahora, nada inmediato: la hoja de ruta del Minam está en construcción y no establece todavía obligaciones ni proyectos concretos.
- A mediano plazo: si se aplica, la protección de ecosistemas podría pesar más en la forma en que se planifican y financian las inversiones públicas frente a desastres.
- Hoy mismo: si vives en uno de los distritos declarados en emergencia, mantente atento a los avisos oficiales del Senamhi y del Indeci durante la temporada de lluvias.
Fuentes:
- Noticias ONU: El mundo no está preparado para la adaptación climática: la financiación se queda muy corta
- Minam (gob.pe): Minam impulsa hoja de ruta para proteger ecosistemas y reducir riesgos ante fenómenos climáticos extremos
- PNUMA (UNEP): comunicado oficial del Informe sobre la Brecha de Adaptación 2026
- El Peruano – Normas Legales: Decreto Supremo N.º 149-2026-PCM




