¿Qué pasó realmente con los hermanos Padilla Evangelista en Yuyapichis?

Según la denuncia presentada en el Departamento de Investigación Criminal de Puerto Inca con sede en Puerto Súngaro por Aurelia Evangelista Soto (65), sus hijos Barri Levi (29) y Roly Fernando (28) Padilla Evangelista, fueron secuestrados por siete hombres armados en el río Pachitea, de los cuales uno usaba pasamontaña.

Según los documentos al que Tú diario tuvo acceso, la madre de familia denunció el 26 de octubre, pero el plagio habría ocurrido el 23 de octubre al promediar 1:00 de la tarde, cuando los hermanos Padilla Evangelista estaban en un bote verde y rojo navegando por el río Pachitea. Al llegar al sector Yanayaquillo, distrito de Yuyapichis, fueron interceptados por una embarcación con siete hombres armados que vestían ropa táctica camuflado similar al que usa la Dirandro.

Aurelia, dijo a los policías que conoció del ‘secuestro de sus hijos a través de un trabajador que fue testigo del Ilícito penal cuando estaba con Levi, Fernando y otras personas en el bote navegando. Tras reducirlos, uno de los atacantes que tenía el rostro cubierto habría dicho a Barri Levi a ti te estaba buscando, «tú que te crees bacán».

Luego de decirles que les iban a matar obligaron a los ocupantes del bote a descender y es dónde empezaron a golpearlos para luego perderse en el río Pachitea. El trabajador cuyo nombre ya tiene la policía fue testigo del plagio y agresión a los hermanos Padilla Evangelista.

La madre de familia, dijo al instructor a cargo del caso que, en el trayecto sus hijos habrían intentado negociar su libertad con los hombres armados ofreciéndoles 40 mil soles, pero la persona que usaba pasamontaña habría rechazado diciendo que a ‘mí me pagaron más plata para cargarte y si quieres arreglo dame un millón de soles’.

Aurelia indicó que su trabajador le comentó que cuando estaban río abajo, el que usaba pasamontaña hizo una llamada telefónica y escuchó que la policía estaba desplazándose por los diferentes sectores. A la 1:30 de la madrugada del 24 de octubre, el trabajador y testigo del hecho fue liberado en el sector Nuevo Trujillo para luego trasladarse hasta el distrito de Yuyapichis para denunciar el caso.

La madre de familia también declaró que el 25 de octubre a través de terceras personas conoció que su hijo Barry Levi había fallecido producto de las múltiples lesiones que le provocaron sus captores.

Al día siguiente de la denuncia que interpuso la mamá, los cuerpos sin vida de los hermanos Padilla Evangelista fueron encontrados por familiares y amigos que los estaban buscando desde que reportaron su presunto plagio. Ambos cuerpos que tenían impactos de bala fueron ubicados en la jurisdicción del sector Yanayaquillo.

Lo curioso del caso es que a la familia no pidieron ningún rescate, solo fue el comentario de uno de los plagiarios al decir que querían un millón de soles.

Mientras la policía y el fiscal David Panduro Saldaña de la Fiscalía Penal Corporativa de Puerto Inca investigan el doble asesinato, allegados a los hermanos aseguran que vengaran sus muertes, recordando que ‘Loco’ y ‘Nando’ como los llamaban de cariño a Barry y Fernando, eran buenas personas.

Incluso crearon una canción con inteligencia artificial donde dan a entender que ambos cayeron a una trampa. Ninguno de los dos era natural de Yuyapichis, eran de ciudad Constitución en Pasco, y su permanencia en la provincia de Puerto Inca estaría relacionada a la minería ilegal.

Leer Anterior

Ordenan juicio oral contra ministro de Agricultura por una obra en Huánuco

Leer Siguiente

Condenan a 17 y 20 años de prisión a «Los temibles de la Colectora»