Por: Fortunato Rodríguez y Masgo*
A pocas horas de celebrar 50 años desde que culminé mis estudios en la promoción 1976 de la ilustre y valiente Gran Unidad Escolar “Leoncio Prado” de Huánuco, institución formadora de notables figuras, me siento privilegiado de haber estudiado allí y ser considerado leonciopradino para siempre.
Hoy, día festivo, el sol brilla intensamente en lo alto del claro cielo huanuqueño. Los tres jircas, tomados de las manos, bailan al ritmo de nuestro querido huayno y golpean el suelo hasta “ampollar” los pies “galichaquis” (descalzos).
Reunidos con la “collera” de la promoción, en “nuestro” parque “San Francisco” o “Cartagena”, nos sumergimos en el universo de los recuerdos vividos durante nuestra época estudiantil en las aulas leonciopradinas. Nos invade una melancolía al evocar a colegas que se fueron hacia la eternidad, posiblemente varios sin un adiós; pero hoy rememoramos sus nombres, sus ideas o travesuras que permanecen como si fueran ayer.
Nunca podemos olvidar a nuestros respetados educadores, quienes nos brindaron su saber y experiencia. Cada mañana, todos ellos aparecían con trajes impecables, zapatos brillantes, camisa clara, corbata y el cabello perfectamente cortado. Nuestro agradecimiento eterno a todos ellos; muchos residen allá arriba, donde mora taita Dios. Nunca volví a encontrarme con ninguno de ellos para darles un abrazo eterno de agradecimiento.
No podemos ignorar a Pedracita, Pashquito, Shantaquito, Sacacho Reyes, Tío Noelito y otros tantos, que habitan en el espacio de la memoria. Sus nombres y su representación se quedan incrustados en nuestro corazón.
Discutir sobre nuestro colegio implica tomar en cuenta la historia de Huánuco, ya que todos formamos parte de él. Por lo tanto, es imprescindible señalar que, en el marco de la gesta de la independencia de nuestro Perú, se fundó el Colegio de Ciencias de Huánuco, a través de una ley aprobada por el Congreso General Constituyente el 25 de febrero de 1828, y posteriormente promulgada el 4 de marzo de ese mismo año por el presidente D. José de La Mar. Los trabajos académicos comenzaron el 24 de mayo de 1829, tras un año de fundación, con el propósito de
De acuerdo con la ley mencionada, se ordenó el traslado del convento de San Francisco para establecer el centro académico. Adicionalmente, se estableció como presupuesto de operación los recursos y ingresos producidos por los conventos misioneros situados en la ciudad de Huánuco, tales como Santo Domingo, La Merced y San Agustín. Se registró un presupuesto inicial de 8110 pesos y 2 reales de ingresos.
En la convocatoria inicial, se inscribieron doce estudiantes becados: tres provenían de Huánuco; cuatro de Pasco; y otros de Huamalíes, Cajatambo, Conchucos, Huari y Jauja. El doctor Gregorio Cartagena, párroco de Huácar y legislador, fue el primer rector nombrado.
Universidad de Ingeniería
El Colegio de Ciencias de Huánuco fue la base para la creación de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), según el investigador Juvenal Luque Luque, quien publicó una investigación en El fondo minero del Archivo Histórico de la Escuela de Ingenieros de Lima (1876-1930), donde sostiene: «Durante el siglo XIX era evidente la falta de una escuela técnica de minería que asumiera el papel dirigente en este ramo para potenciar la cada vez más redescubierta riqueza minera del Perú. El primer esfuerzo conducente al logro de este fin se debe a la labor pionera del sabio arequipeño Mariano Eduardo de Rivero, quien, continuando la huella dejada por Nordenflich en su laboratorio químico y metalúrgico (1792), transformó el Colegio de Instrucción Científica de Huánuco en Escuela Central de Minería (1828)».
Combate de Dos de Mayo
En 1865, en pleno enfrentamiento con España, los estudiantes del Colegio Central de Minería sintieron el llamado de la patria y acordaron defenderla con sacrificio. Para tal efecto, sin titubear ni flaquear, se acuartelaron y formaron el Batallón de Infantería Huánuco, integrado por 300 alumnos y ex mineristas huanuqueños al mando de Gregorio Durán y Francisco Rolando, quienes participaban aguerridamente en la defensa del Callao y Lima durante el combate de Dos de Mayo de 1866.
En todo momento, demostraron valor y entrega como guerreros Chupachos que eran. No dieron tregua al enemigo español. Como buenos infantes se atrincheraron para defender cada centímetro de las costas del Callao y Lima.
Guerra con Chile
Entre los años de 1879 a 1885, ante la presencia del enemigo invasor chileno, el plantel huanuqueño cerró sus puertas a la enseñanza para convertirse en el cuartel general de los patriotas quienes salieron al frente para defender nuestra sagrada patria ante el invasor chileno.
Los estudiantes del Colegio Central de Minería, ante el llamado de nuestra patria, inmediatamente se pusieron de pie y salieron a defenderla. Para tal razón, conformaron el Batallón Cazadores del Huallaga, integrado por 350 jóvenes estudiantes huanuqueños, herederos de la sangre guerrera de los chupachos, bajo las órdenes de Felipe Fernández, Fausto Figueroa Lúcar y Tomás Ingunza, quienes emprendieron una larga caminata a fuerza de voluntad y sacrificio, marcando sus pasos en las heladas quebradas y la cima de la Cordillera.
Ya en la batalla de San Juan y Miraflores demostraron valor y entrega. Llegaron muchas veces a arrinconar a los chilenos, gracias al temperamento y mística que mostraban los huanuqueños en el campo de guerra.
Sobre esto, nuestro historiador huanuqueño José Varallanos manifiesta: «Los estudiantes huanuqueños formaron parte de la 4.a División Norte al mando del general Belisario Suarez y participaron activamente en las batallas de San Juan y Miraflores». Por su lado, el historiador Cipriano Lucio Quispe Quispe relata: «Rehicimos completamente nuestras filas. Huánuco, Paucartambo y Jauja estaban reducidos a la mitad a pocos menos. Jefes y oficiales estaban muertos o prisioneros en San Juan o en retirada».
Muchos jóvenes huanuqueños cayeron en batalla; entregaron sus vidas defendiendo nuestro terruño y hoy sus nombres están escritos en la historia de nuestra patria. Son la admiración de las nuevas generaciones de leonciopradinos, quienes están dispuestos en todo momento defender a nuestra nación, porque así, es nuestro destino.
León de Huánuco
En 1929, los estudiantes deportistas y amantes del futbol, entusiasmados por participar en campeonatos, se organizaron bajo la dirección del profesor Roberto Cuculiza y fundaron el Club Social Sport Minería, posteriormente nació así el Club Leoncio Prado. En el año 1946, surgió el plantel deportivo Club León de Huánuco con la dirección del doctor Fernando R. Trujillo Malpartida. A los pocos años de su fundación, este club deportivo llegó a participar en el fútbol profesional peruano.
Gran Unidad Escolar
Desde 1828, el Colegio de Ciencias de Huánuco viene prestando servicios a favor de nuestra colectividad hasta hoy. Al transcurrir los años, por orden superior o por normas legales, se modificó el nombre a Colegio de la Virtud Humana, Escuela Central de Minería, Colegio Mayor o Universidad Menor, Colegio Nacional de Minería, Colegio Nacional Leoncio Prado, Centro Base Leoncio Prado y Gran Unidad Escolar Leoncio Prado.
*Cronista, economista y abogado. Celular: 964759237. E-mail: rodriguezmasgo@gmail.com Facebook: Fortunato Rodríguez Masgo
Foto: D.R. referencial.









