La provincia de Pachitea se encuentra de luto tras el violento temporal registrado la noche del pasado 01 de abril de 2026. Alrededor de las 22:00 horas, intensas lluvias torrenciales desencadenaron inundaciones, flujos de lodo y huaicos que impactaron severamente a la ciudad de Panao y al barrio de Purun Pampa Alta.
El fenómeno natural provocó el descenso de grandes cantidades de material de arrastre, lo que resultó en la inundación inmediata de diversos sectores urbanos y el colapso de infraestructuras habitacionales.
El rostro más doloroso de esta emergencia se vivió en el barrio Purun Pampa Alta, donde el desplome de una vivienda segó la vida de una familia entera. Las víctimas han sido identificadas como Honorato Ubaldo Tolentino, de 28 años, su conviviente Grimanesa Sumarán Rojas, de 21 años, y el hijo de ambos, un menor de apenas 4 años de edad.
Ante la desesperación de los allegados y la demora en la llegada de la fiscal de turno para las diligencias de ley, los propios familiares y moradores de la zona, con el apoyo de efectivos de la policía, procedieron al rescate y retiro de los cuerpos de entre los escombros.
De acuerdo con el reporte del Área de Gestión del Riesgo de Desastres de la Municipalidad Provincial de Pachitea, la situación general es crítica, con un saldo de al menos 25 viviendas totalmente colapsadas e inhabitables.
Asimismo, las autoridades informaron que las vías de comunicación han sufrido interrupciones significativas, dificultando el tránsito en la carretera Rancho-Panao-Chaglla mientras se evalúa la magnitud total de los daños en la infraestructura vial y los servicios básicos.
Ante la emergencia, se han intensificado las coordinaciones para el despliegue de maquinaria pesada destinada a las labores de limpieza y rehabilitación de los tramos afectados.
Sin embargo, el panorama sigue siendo de alta vulnerabilidad debido a que las precipitaciones pluviales persisten en la región de Huánuco, manteniendo un riesgo latente de nuevos deslizamientos.
Los organismos de socorro y las autoridades locales permanecen en monitoreo constante para prevenir futuras desgracias y brindar asistencia a las familias que lo han perdido todo.







