«Mashico», el peruano más longevo fallece a días de cumplir 126 años

Marcelino Abad Tolentino “Mashico”, considerado el hombre más longevo del Perú y seguramente uno de los pocos supercentenarios del mundo, iba celebrar sus 126 años. Nació el 5 de abril de 1900 en algún punto del centro poblado de Huacachi en el distrito de Chaglla, Pachitea – Huánuco.

El Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), a través del Programa Nacional de Asistencia Solidaria Pensión 65, informa con profundo pesar el fallecimiento de Mashico, además, el usuario más longevo del país con 125 años, y quien se alistaba a cumplir un año más este 5 de abril.

El adulto mayor dejó de existir en la localidad de Cochachinche en Huácar, provincia de Ambo, región Huánuco, donde residía en la casa hogar ‘Mis Abuelitos’ del padre Oswaldo Rodríguez, donde había construido lazos de cercanía y afecto con otros de los albergados.

La ministra de Desarrollo e Inclusión Social, Lily Vásquez Dávila, expresó sus condolencias por la partida de Mashico y destacó que su vida representa un ejemplo de fortaleza, historia y dignidad. “Su legado nos recuerda el valor de nuestros adultos mayores y la importancia de seguir construyendo un país que los cuide, los respete y los acompañe”, manifestó.

De acuerdo con la información médica, el deceso se produjo por causas asociadas a su avanzada edad. Días antes, el adulto mayor había presentado dificultades respiratorias relacionadas con los cambios de clima, de las cuales logró recuperarse parcialmente.

Desde el Midis y Pensión 65 se desplegó un equipo para brindar acompañamiento y soporte a las personas cercanas a Mashico, así como para expresar la solidaridad institucional ante esta pérdida que enluta no solo a su comunidad, sino a todo el país.

La historia de don Marcelino Abad trascendió fronteras al convertirse en un símbolo de longevidad y resiliencia. Nacido en el año 1900, enfrentó desde temprana edad la pérdida de sus padres y vivió largos períodos en soledad, superando condiciones adversas con fortaleza y sabiduría.

Su vitalidad y buen estado de salud fueron atribuidos, según él mismo relataba, a una alimentación natural basada en productos que cultivaba, como frutas y verduras.

En 2019, Mashico fue ubicado por el programa Pensión 65 en una zona alejada de Huánuco; en una hacienda abandonada del anexo de Cormilla, en el centro poblado de Huacachi en el distrito de Chaglla, en Pachitea. Sin documento de identidad ni acceso a servicios del Estado.

A partir de entonces, el programa social articuló acciones con el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) y autoridades locales, logrando su identificación, inclusión social y acceso a derechos.

Desde ese momento recibió un acompañamiento permanente por parte del equipo territorial. Para quienes lo conocieron, como el promotor Misael Ayra, Mashico fue más que un usuario: fue un referente de vida, fortaleza y humanidad.

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