Las grandes quebradas de la Carretera Central, ubicadas en Huaracalla (distrito de Ambo) y Huachipa (distrito de Chinchao), vienen interrumpiendo constantemente la transitabilidad en lo que va del año. Ante esta situación, el director de la Oficina Desconcentrada Huánuco del Instituto Nacional de Defensa Civil, ingeniero Eric Segura Tito, planteó la necesidad de que alguna entidad del Estado asuma acciones concretas para enfrentar el problema.
Tu diario buscó respuestas en entidades como el Gobierno Regional Huánuco, Provías Nacional, la Autoridad Local del Agua (ALA) y las municipalidades, sin obtener definiciones claras sobre las responsabilidades de cada institución.
La visita a los funcionarios tuvo como propósito encontrar soluciones, dado que la magnitud de los materiales que arrastran las quebradas hacia la Carretera Central empeora la situación y se prevé que en el próximo periodo de lluvias el problema sea aún más grave, según técnicos consultados.
ALA Alto Huallaga identificó como principal problema la deforestación en las partes altas, lo que incrementa los deslizamientos. Señaló que no basta con limpiar las quebradas, sino que las municipalidades deben elaborar proyectos de reforestación. A partir de ello, el ALA delimitaría las fajas marginales, actualmente invadidas por agricultores.
El Gobierno Regional de Huánuco a través de la Gerencia de Recursos Naturales y Gestión Ambiental, sostuvo que la responsabilidad recae en las municipalidades y en el ALA.
Provías Nacional indicó que su función es limpiar la Carretera Central, afectada por los deslizamientos de rocas, lodo y otros materiales provenientes de las partes altas, siendo su entidad la más perjudicada.
La Municipalidad de Huánuco señaló que Provías Nacional debería liderar la solución, no solo con labores de limpieza, sino con medidas integrales.
Las entidades consultadas no han definido quién debe realizar una evaluación integral del problema ni quién debe liderar las soluciones. Esta falta de claridad agrava la situación año tras año y, de no tomarse medidas, la transitabilidad podría quedar paralizada no solo por horas, sino por días o semanas, como ya ocurre en otras regiones del país.






