Por: Víctor Raúl Osorio Alania*
Algunos antes, otros después. La hora indicada lleva con persuasión o disuasión a todo terrícola. Juan Francisco Llanos Matías, Trovador Cerreño, nació el 21 de agosto de 1934, en Vicco (Pasco) y expiró a las tres de la madrugada del día miércoles 4 de marzo del año 2026. Aquella vida ha fluctuado en melodías de cumbres que purifica matorrales y aviva espíritus.
ANTECEDENTES
El programa Serenata Pasqueña existe desde el 21 de abril de 1980 gracias a nuestra inversión familiar, roza las cinco décadas, hemos formado parte de emisoras limeñas como La Crónica, Agricultura, Cora, Alegría, Éxito… Serenata Pasqueña da prestancia a los baluartes musicales y culturales del Perú, uno de ellos ha sido y continuará siendo Juan Francisco Llanos Matías, Trovador Cerreño, indica Sergio Solórzano Rojas, líder nato de Producciones Sepasa (Lima). Agrega en el acto: «Las grabaciones del Trovador Cerreño lograron investirse de poder, él cantaba y ejecutaba instrumentos diversos, no obstante, Tu mal proceder (huayno, 1975), es letra de Juan Ventura M., canta el homenajeado, tengo los dos discos de 45 RPM.» (Testimonio alcanzado a VROA.)
Justino Zacarías Sáenz Bustamante, en Memoria musical de Cerro de Pasco, registra huaynos con autoría de Juan Francisco Llanos Matías, Trovador Cerreño: A la subida de San Cristóbal (en coautoría de letra y música con Pablo Palacios), Alma herida, Cinco centavitos, Corazón, corazón, Corazón perdido, El borrachito, Lucero de la mañana, Tu mal proceder, Tus ojos. Asimismo, canta con ímpetu otros temas del cofre cerropasqueño: Adiós, adiós (letra y música de Cipriano Ciriaco Castañeda), Dos besos (prosista, Flavio Mauricio), En este campamento, Obsesión (autor, Pablo Palacios Velásquez). (2025, pp. 14-397)
PRESENTE
Trovador, decidor, juglar o declamador alude a la persona que regala sueños desde la textura y el canto. Trovador Cerreño surgió como promesa, se va hecho realidad. Muy conocido en la parte andina, ¡aplausos!; vamos a plantearnos para que siga destacando en el ámbito nacional e internacional, ¡oído a la música!
Cinco centavitos. Centavos de ayer, céntimos de hoy hacen eco mesurado en los bolsillos, mesurado porque su caudal a veces o muchas veces apenas pueden contrarrestar el bullicio de los apetitos. Trovador Cerreño propone insuperable canto rodado:
Cinco centavitos, cholita, es todo mi capital (bis). / Si eres pa‘ mi gusto, cholita, todito te voy a dar (bis).
No soy argentino, cholita, pero sé montar (bis), / en la plaza de Acho, cholita, te voy a montar, / de tu pilta wato, cholita, te voy a amansar.
No soy brasileño, cholita, pero sé shotear, / no soy brasileño, cholito, pero sé shotear, / con mi chimpún nuevo, negrita, te voy a balonear, / a la media vuelta, cholita, te voy a poner gol.
Corazón, corazón. Órgano muscular que ha generado evidencias y productos denotativos y connotativos. «Piensa en grande y tus hechos crecerán; piensa en pequeño y quedarás atrás», opina Christian Barnard (1922-2001), a la luz del trasplante de corazón. En tanto, Juan Francisco Llanos, en palabras mayores bajo tono atildado menciona:
Corazón, corazón, / que te pasa, pues, corazón (bis), / todo mal tiene remedio, / solo la muerte no hay cuando (bis).
Me dicen, me cuentan / que ya tienes otro dueño (bis), / quiérela, pues, como me has querido, / ámala, pues, como me has amado, / cuidado si con traicionarla / como a mí me has traicionado (bis).
Fuga. Picante como el ají, / te separaste de mí, / picante como el ají, / te separaste de mí, / yo sé que has de volver, / por algo te tengo aquí, / yo sé que has de volver, / por algo te tengo aquí (bis).
Acotación. ¿Alude a dificultades o consuelos? En Corazón, corazón hállese tanta palabra encausada, a la vez, tanto sentimiento para despabilarse. Aunque suene paradójico, bastante vértigo mantiene en sus trece a sístole y diástole que orientan autocritica y autonomía.
Lucero de la mañana. Trovador Cerreño y el Conjunto Cielo Andino viajan con una retórica diferente.
Lucero de la mañana / préstame tus claridades / ya es hora que me retire / a llorar mi amarga suerte. // Mañana por la mañana / se embarca la vida mía, / con eso dirá la gente / ya se fue el aborrecido.
Tú dirás que estoy llorando, / tú dirás que estoy sufriendo, / no lloro ni tengo pena, / buena vida estoy pasando. // Pensarás que estoy llorando, / pensarás que estoy sufriendo, / no lloro, ni tengo pena, / chocolate estoy tomando.
Fuga. Ya el año viejo nos trajo / la conquista a la luna, / y el Año Nuevo que viene / qué cosita nos traerá (bis).
Apostilla. Lucero de la mañana refleja sin desdén su partida de Vicco hacia Cerro de Pasco, de esta villa a Lima, desde la capital nacional a muchos destinos, en especial, hacia Huancayo, ciudad incontrastable.
Alma herida. La fase embrionaria crece, madura, reproduce y muere. Juan Francisco Llanos Matías, Trovador Cerreño, supo anticiparse a la inevitable partida con propias razones o disquisiciones místicas.
Cuando yo muera no quiero llanto, / ramos de flores, tampoco luto, / quiero quedarme en el olvido, / como he llegado a este mundo.
Corazoncito, cuánto has sufrido / con los desprecios y las maldades, / estas heridas de sufrimiento / con mis cenizas borrarán todo.
Todas las flores que yo he regado / se han de marchitar cuando me vaya / y hasta mis llantos que yo he tenido / se han de levantar en polvareda.
Fuga. Pasan los días y las horas de mi vida, / mi vida se va terminando en desdicha, / pasan los meses y los años de desgracia, / mi alma herida en este mundo se acabará (bis).
Comentario. Juan Francisco pudo ralentizar la huida, adrede o involuntariamente, diciendo mañana moriremos. Pudo encontrar que causalidad y casualidad son parte del dicho: todo el mundo se va a morir. Nudo en la garganta, nudo gordiano, nudo de tripas (angustia) genera vuestro viaje, amigo de la tierra de camioneros.
CONSECUENTE
Conclusiones. Uno. Juan Francisco Llanos Matías, Trovador Cerreño, como sus contemporáneos y coetáneos, ha difundido con apasionamiento la cosecha musical cerreña y pasqueña.
Dos. Trovador Cerreño logra soliviantar, filosofar, argumentar, contraargumentar, visionar, misionar, amar, desamar desde su realidad personal y contextual.
Recomendaciones. Uno. Inventariar la música peruana a la luz de la honradez intelectual, debiendo iniciarse desde el seno de las regiones.
Dos. Mantener viva las melodías del Trovador Cerreño atañe, en primera línea, a los habitantes del distrito de Vicco (Pasco).
*“El Puchkador de las Nieves”









