Tragedia en la Carretera Central: 21 muertos dejó triple choque en Infiernillo

Un devastador accidente en la Carretera Central ha vuelto a poner en evidencia los riesgos de transitar por esta vía, considerada una de las más peligrosas del país.

El hecho ocurrió el 2 de marzo en el kilómetro 97, en el sector conocido como Infiernillo, localidad de Chicla, provincia limeña de Huarochirí. Allí, un triple choque entre un automóvil, una camioneta y un minibús terminó con este último precipitándose al río Rímac con más de 25 pasajeros a bordo.

El saldo oficial hasta el momento es de 21 personas fallecidas, además de varios heridos que fueron trasladados a hospitales cercanos para recibir atención médica.

De acuerdo con los reportes policiales y de medios locales, el minibús se dirigía hacia la sierra central cuando fue impactado violentamente por una camioneta que habría invadido el carril contrario. El choque provocó que el vehículo de transporte público perdiera el control y cayera al río, generando escenas de desesperación entre los pasajeros y transeúntes que presenciaron el accidente.

Las labores de rescate fueron inmediatas, pero la magnitud del siniestro y la fuerza de la corriente dificultaron la recuperación de los cuerpos.

El sector de Infiernillo, donde ocurrió la tragedia, es conocido por sus curvas cerradas y la alta incidencia de accidentes de tránsito. Autoridades de Huarochirí han señalado que este tramo requiere una intervención urgente para mejorar la seguridad vial, ya que en los últimos años se han registrado múltiples siniestros con consecuencias fatales.

El tránsito en la zona quedó restringido durante varias horas mientras se realizaban las labores de rescate y limpieza de la vía.

El Ministerio de Transportes y Comunicaciones, junto con la Policía Nacional y los bomberos, ha iniciado investigaciones para determinar las causas exactas del accidente y establecer responsabilidades. Se presume que el exceso de velocidad y la imprudencia de uno de los conductores fueron factores determinantes.

Asimismo, se ha anunciado que se reforzarán los controles en la Carretera Central, especialmente en los tramos más peligrosos, para evitar que tragedias como esta se repitan.

La Carretera Central, principal vía de conexión entre Lima y la sierra central, transporta diariamente a miles de pasajeros y carga pesada. Sin embargo, su infraestructura limitada y el intenso tráfico la convierten en un punto crítico de accidentes.

La tragedia de Infiernillo se suma a una larga lista de siniestros que han enlutado a familias peruanas y reaviva el debate sobre la necesidad de acelerar proyectos alternativos, como la construcción de nuevas rutas o la modernización de la actual carretera.

Este accidente, con un saldo de 21 muertos, se convierte en uno de los más graves registrados en los últimos años en la Carretera Central, dejando una profunda huella de dolor en las familias de las víctimas y en la sociedad peruan

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