Durante el juicio oral, el representante del Ministerio Público no pudo destruir la presunción de inocencia que los ampara a los acusados, por qué los magistrados del Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de Leoncio Prado resolvieron absolver de la acusación por el delito de tráfico Ilícito de drogas a Elton Guillén Catalán, Miriam Santa Cruz Ureta, Leonarda Azucena Catalán Gallo y Isau Gregorio Pascual.
En el proceso no acreditaron el grado de certeza, el nexo que vincula a los acusados en la comisión del delito, esto porque, en ninguna de las pruebas periciales, testimoniales ni documentales corroboraron que los acusados fueron responsables de la comisión delictiva, por lo que tuvieron que ser absueltos, esto luego de casi cuatro años del hecho, dónde incluso Elton Guillén estuvo recluido en el penal de Potracancha, por lo que los jueces ordenaron su inmediata libertad.
CASO. El 17 de diciembre del 2022, policías del Departamento de Operaciones Tácticas Antidrogas de Tingo María con participación del Ministerio Público ejecutaron una diligencia de allanamiento en el poblado de Sachavaca, distrito de Monzón en la provincia de Huamalies, dónde encontraron un laboratorio clandestino de elaboración de droga.
En la vivienda que era de dos pisos hallaron en total 20 kilos con 678 gramos de pasta básica de cocaína y 618 gramos de clorhidrato de cocaína, las cuales estaban en los diferentes ambientes, además de utensilios, balanzas, entre otros. En el área usado como dormitorio encontraron prendas de vestir y documentos como es recibo de luz, boletas de compra y otros a nombre de Miriam Santa Cruz, Elton Guillén y Leonarda Catalán, además de celulares, tarjetas de crédito, entre otros.
Al no ser ubicados en el inmueble la fiscalía inició investigación preliminar a los sospechosos, cuya documentación fue encontrado en la casa, pero en el proceso de investigación y juicio, los implicados negaron dedicarse al ilegal negocio y sobre el recibo de luz y otros hallados en el lugar, dijeron que estaban ahí, porque era su casa, pero hace meses habían alquilado a Jaime Abanto Mejía, natural de Ancash.
Pese que la fiscalía cuestionó el contrato de arrendamiento, en el proceso judicial no existe documento alguno que Abanto Mejía haya negado haber suscrito el documento que finalmente fue valorado por los juzgadores y optaron por absolver a los acusados por insuficiencia probatoria.







