Con una romería en el cementerio general Augusto Figueroa Villamil de Huánuco, los ex integrantes del Batallón Contra Subversivo 314 de Yanag recordaron a los 22 soldados que murieron el 22 de noviembre de 1988 tras ser emboscados en el sector Milano, ubicado hoy en el distrito de Pucayacu, provincia de Leoncio Prado.
La patrulla integrada por jóvenes de 17, 18 y 19 años salieron de la base militar de Aucayacu con dirección a Ramal de Apuzana para participar de un operativo antisubversivo, pero al llegar a Milano los senderistas aprovechando el barro generado por la lluvia colocaron cargas explosivas que al pasar el convoy hizo volar a los soldados que iban en tres vehículos.
Según testimonios de los integrantes del Ejército que llegaron a la zona para recuperar los cuerpos de sus promociones, algunos que quedaron heridos tras la emboscada fueron asesinados e incluso descuartizados y sus cuerpos mostrados como trofeo por los senderistas.
En la actualidad, los restos de los 22 soldados descansan en el mausoleo del cementerio de Huánuco y 37 años después de aquel día negro para el Ejército, los únicos que recuerdan a los soldados caídos en Milano son sus compañeros que exigen respeto y honra para los caídos.
“Son jóvenes que ofrendaron su vida para lograr la pacificación, pero es decepcionante encontrar una cripta descuidada, olvidada y sin recuerdo alguno”, dijo uno de los integrantes de la promoción 87 que junto a sus promociones llegaron al campo santo.
Aquí 17 de los 22 jóvenes: Javier Damaceno Chacón, Eugenio Santiago Chávez, Visitación Papas Rojas, Eduardo Gardini Vela, José San Miguel Juárez, Carlos López Pinedo, Eliseo Cruz Gómez, Carlos Morales Céspedes, Jaime Miraval Ayala, Abelardo Claudio Rosado, Jerónimo Robles Alvarado, Joel Valentín Córdova, Hermenegildo Morales Bravo, Jeremías Rosales M., Abdias López Solano, Justo Ocaña Campos y César Arnulfo Tucto Albornoz.
Los otros caídos están la mente de sus familiares y promociones.







