Unificación de la inteligencia estatal: El Ejecutivo prioriza la DINI y las Fuerzas Armadas en la lucha contra la criminalidad

La presidenta de la república, Keiko Fujimori, encabezó la primera sesión del Consejo de Inteligencia Nacional junto al presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, los titulares de Defensa, Interior, Justicia y Cancillería, la cúpula de las Fuerzas Armadas y el director de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI), Hugo Cornejo.

El encuentro fijó a la inteligencia operativa como la columna vertebral de la estrategia del Estado para anticipar y desarticular las diez principales amenazas de seguridad en el país, con especial énfasis en la extorsión, el crimen organizado transnacional y la minería ilegal.

Diagnóstico de la estrategia nacional

Criterio Detalle de la Medida
Eje central Inteligencia previa para detectar y neutralizar mafias antes de que ejecuten delitos.
Amenazas prioritarias (10) Extorsión, crimen organizado, delincuencia común, corrupción, minería ilegal, narcotráfico y bandas transnacionales en fronteras.
Integración institucional Coordinación directa entre la DINI, las Fuerzas Armadas (Ejército, Marina, FAP) y la Policía Nacional (PNP).

Consecuencias políticas e institucionales de esta medida

1. Cambio de enfoque: De la reacción policial a la anticipación táctica

Tradicionalmente, el combate al delito ha dependido del despliegue masivo de efectivos policiales tras la comisión de los hechos. Centrar la política de seguridad en la DINI e inteligencia militar busca golpear la estructura financiera, el rastreo de llamadas y las redes logísticas de las bandas criminales antes de que cometan extorsiones o atentados.

2. Mayor protagonismo de las Fuerzas Armadas en seguridad interna

La participación activa de los comandantes generales de las Fuerzas Armadas junto a las unidades de inteligencia ratifica el apoyo militar a la Policía Nacional. Este despliegue combinado se enfocaría en zonas críticas del país, como pasos fronterizos desprotegidos y enclaves de minería ilegal o narcotráfico.

3. Centralización de decisiones desde la Presidencia

La convocatoria directa de este Consejo por parte de la Jefa de Estado busca agilizar la toma de decisiones y reducir la burocracia entre los ministerios del Interior, Defensa y Justicia, exigiendo un plan de trabajo unificado y permanente.

¿Cómo afectará esta noticia a la población y a las regiones?

Para comerciantes y familias: Un trabajo de inteligencia enfocado busca desmantelar a las organizaciones dedicadas al «cobro de cupos» e incautar sus armas y cuentas bancarias, atacando a los cabecillas dentro y fuera de los penales.

Para regiones de frontera y zonas extractivas: Se prevé un incremento de patrullajes combinados entre las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional en zonas donde operan mafias transnacionales y minería ilegal.

Para la fiscalización y la transparencia: El fortalecimiento de las labores de inteligencia exigirá una estricta supervisión por parte del Congreso y los órganos de control para garantizar que las labores de rastreo e interceptación se enfoquen exclusivamente en la lucha contra la delincuencia organizada.

Fuente: Agencia Andina

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