El Ministerio de Educación es señalado como principal responsable de la crisis que atraviesa el proceso de contratación docente en todo el país, tras emitir recién en enero la directiva correspondiente con modificaciones, que perjudican a los maestros contratados en el año 2025. Así sostuvo el profesor Dante Tarazona Reyes, consejero regional por la provincia de Marañón y analista de la problemática educativa.
Tarazona explicó que hasta el 2024, las directivas para la contratación docente se publicaban meses antes de concluir el Año Escolar, lo que permitía a los docentes, al personal jerárquico de las instituciones educativas y a las UGEL conocer con anticipación los requisitos y procedimientos para la ratificación o no continuidad.
En cambio, la directiva emitida este año introdujo nuevas exigencias que afectaron a los docentes que, al finalizar el Año Escolar 2025, retornaron a sus lugares de origen y no pueden cumplir con las disposiciones. Entre ellas, la conformación de comités de evaluación en cada colegio, encargados de aplicar una ficha de desempeño.
Los docentes contratados debían presentar evidencias para alcanzar un puntaje mínimo de 2.5; quienes no lograron este requisito fueron derivados al listado de la UGEL.
Como consecuencia, muchos docentes contratados en 2025 no fueron ratificados para el 2026, lo que podría generar serias dificultades en el inicio de las clases.
En la UGEL Marañón, por ejemplo, de 114 docentes contratados, solo 13 obtuvieron un desempeño favorable según los comités de evaluación. Aunque la cifra aparenta que el 90% desaprobó, en realidad 54 docentes desistieron de participar por estar lejos, y de los 60 evaluados solo 13 aprobaron, lo que evidencia improvisación en el proceso.
A esta problemática se suma la apertura del proceso de destaques de manera amplia, lo que podría ocasionar que un docente ratificado sea reemplazado por otro que solicite destaque en la misma plaza, generando mayor incertidumbre en las semanas previas al inicio del Año Escolar 2026.
Finalmente, Tarazona advirtió que la situación educativa en la provincia de Marañón se agrava por las difíciles condiciones de transitabilidad en las carreteras y el acceso a los pueblos.







