La Sala de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia (sede Tingo María) confirmó la condena de cadena perpetua contra Marco Soto Abad como autor del delito de violación sexual en agravio de su hija de 11 años. El fallo judicial fijó además una reparación civil de S/ 25 000 a favor de la menor y dispuso que reciba tratamiento psicológico especializado y gratuito a través del Ministerio de Salud.
Los hechos ocurrieron entre enero y febrero de 2021 en el caserío Capitán Soto, distrito de Castillo Grande (Leoncio Prado), donde el agresor aprovechaba la ausencia de otros adultos para ultrajarlas en su habitación bajo amenazas. El crimen salió a la luz tiempo después, cuando la niña fue trasladada a un Centro de Acogida Residencial (CAR) del INABIF en Tingo María por violencia familiar; allí, tras manifestar intensos dolores pélvicos, confesó los abusos ante el personal médico y psicológico.
La solidez del caso fue respaldada en primera instancia por la fiscal Rosa Chacón y ratificada en apelación por la fiscal Marilyn Caballero, quienes sustentaron la acusación con la declaración de la víctima en Cámara Gesell, inspecciones fiscales, peritajes médico-legales y evaluaciones psicológicas.




