El presidente del Perú, José María Balcázar, se encuentra en el centro de cuestionamientos tras revelarse que impulsó una norma que terminó beneficiando directamente a su hijo, el abogado José Balcázar Quiroz.
Durante su gestión como titular de la Comisión de Educación del Congreso, Balcázar promovió la Ley N.° 32171, aprobada en 2022, que autorizó de manera excepcional el nombramiento automático de docentes contratados en universidades públicas, sin necesidad de concurso ni del proceso regular establecido. Entre los beneficiados se encuentra su hijo, quien obtuvo una plaza como docente nombrado en la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo.
El caso ha generado críticas por un posible conflicto de interés, ya que la norma favoreció directamente a un familiar del entonces congresista y hoy presidente. El parlamentario Carlos Zeballos señaló que, si bien las leyes no se aprueban pensando en destinatarios concretos, los legisladores deben actuar cuando se identifica un conflicto de este tipo.
Además, se conoció que Balcázar habría propuesto posteriormente a su hijo para integrar un cargo en el Congreso, sin informar sobre el vínculo familiar, lo que incrementa las dudas sobre la transparencia y ética en su actuación política.
Este episodio refleja un patrón de uso discrecional del poder legislativo para favorecer intereses personales, debilitando la confianza ciudadana en las instituciones y en la imparcialidad de las normas. La polémica sobre la Ley 32171 no solo cuestiona la conducta del presidente, sino que abre un debate más amplio sobre la necesidad de reforzar los mecanismos de control y ética parlamentaria para evitar que las leyes se conviertan en instrumentos de beneficio particular.







