La Dirección Antidrogas de Pucallpa frustró el envío de más de un millón de soles destinados a financiar laboratorios clandestinos de cocaína y pistas ilegales en la frontera con Brasil. El operativo se realizó tras un trabajo de inteligencia contra redes de narcotráfico nacional e internacional.
Los agentes detectaron que el dinero iba a ser trasladado como encomienda, oculto dentro de un colchón de espuma, junto a municiones de guerra, equipos de comunicación y binoculares. La intervención se produjo cuando Raúl Cruz, tripulante de una embarcación que se dirigía al bajo río Ucayali, llamó la atención de los efectivos al transportar un colchón y una caja con frutas.
Al registrar los objetos, se descubrió un millón 17 mil soles en billetes de cien, cuidadosamente escondidos en la espuma del colchón. Además, se incautaron 180 municiones de guerra, ocho equipos de comunicación y binoculares, todos vinculados a actividades criminales. Peritos confirmaron la autenticidad de los billetes y un fiscal legalizó el hallazgo, ordenando intensificar las investigaciones.
La población de Pucallpa y comunidades nativas expresaron su preocupación y exigieron que las pesquisas no se limiten a los eslabones más débiles, sino que permitan identificar a las redes criminales detrás del transporte fluvial ilegal. Dirigentes locales advirtieron que el río Ucayali sigue siendo una ruta vulnerable para el crimen organizado y pidieron reforzar los controles y mejorar la logística de las fuerzas del orden.
Las autoridades policiales señalaron que este operativo forma parte de la estrategia de control de rutas fluviales entre Ucayali y Loreto, consideradas de alto riesgo por su vinculación con el narcotráfico.
El año pasado, la organización ambiental ProPurús alertó sobre el avance del narcotráfico, la deforestación y la situación de los defensores ambientales en Ucayali. La zona, cercana al estado brasileño de Acre, registra un incremento de cultivos ilegales de coca en distritos como Sepahua, de difícil acceso y fuera del control estatal. Según datos difundidos, más de 7.432 hectáreas de bosque fueron deforestadas por influencia directa del narcotráfico.
A ello se suma la construcción de la carretera UC-105, impulsada por José Jerí, que atraviesa el corredor cocalero. Expertos advierten que esta infraestructura podría fortalecer economías ilícitas y agravar la deforestación en una de las regiones más golpeadas por el narcotráfico en la Amazonía.







