Megapuerto de Chancay consolida su liderazgo en el Pacífico Sur

El megapuerto de Chancay ha comenzado a materializar las expectativas sobre su impacto en la economía peruana y regional. En su primer año de operaciones, esta infraestructura redujo entre 10 y 15 días los tiempos de viaje en las rutas comerciales entre Perú y el Asia Pacífico, y atendió a 289 navíos de gran calado en servicios de carga y descarga.

Además de abaratar costos logísticos en el comercio exterior, el puerto atrajo el interés de inversionistas y empresas de distintos países, incluso antes de su inauguración oficial el 14 de noviembre de 2024, ceremonia que contó con la presencia del presidente de China, Xi Jinping. Delegaciones de naciones vecinas han explorado terrenos en las inmediaciones del nuevo nodo logístico.

Como parte de este impulso, se puso en marcha el Parque Industrial de Ancón, que abarcará 1,338 hectáreas de propiedad estatal, de las cuales 715 estarán destinadas a actividades industriales. La inversión privada prevista supera los 1,200 millones de dólares, según el Ministerio de la Producción.

El impacto también se refleja en el mercado inmobiliario: el valor del metro cuadrado en Chancay pasó de 50 soles (aproximadamente 14 dólares) a cifras que oscilan entre 200 y 1,000 dólares, dependiendo de la cercanía al megapuerto. En paralelo, instituciones educativas como el Senati y la Universidad de Lima iniciaron inversiones para ampliar su oferta académica en la zona, consolidando a Chancay como un polo de desarrollo económico, logístico y educativo.

El Ministerio de la Producción estimó en abril de 2024 que el megapuerto generaría un impacto económico cercano a los 4,500 millones de dólares anuales, equivalente al 1,8% del PBI del país. Solo entre enero y octubre de este año, la terminal —administrada por Cosco Shipping Ports Chancay Perú— movilizó operaciones de comercio exterior por 1,880 millones de dólares, según la Sunat. En ese mismo período, los tributos aduaneros recaudados alcanzaron 821,6 millones de soles (unos 234 millones de dólares), confirmando que el puerto no solo cumple con las proyecciones, sino que además genera ingresos adicionales para el Estado.

El Terminal Portuario Multipropósito de Chancay (TPMC) se ha consolidado como el más moderno de la región. Su sistema automatizado permitió crear 830 puestos de trabajo, de los cuales más del 56% corresponde a trabajadores locales.

En el plano macroeconómico, el Perú cerró el 2024 con un PBI de 289,200 millones de dólares, según el Banco Mundial. Para 2025 se proyecta un crecimiento de 3,5%, “muy por encima del promedio de la región”, según la ministra de Economía y Finanzas, Denisse Miralles. En paralelo, las exportaciones alcanzaron los 74,600 millones de dólares en 2024 y el Mincetur prevé que llegarán a 85,000 millones en 2025, un nuevo récord que acompaña el impulso de Chancay.

Durante la inauguración, Xi Jinping afirmó que “Chancay consolidará fuertemente la posición del Perú como una puerta que conectará al Asia y América Latina”. En esa misma línea, la Sunat y la Administración General de Aduanas de China firmaron una hoja de ruta para mejorar la comunicación digital en materia aduanera y brindar asistencia técnica.

No obstante, el avance del puerto también ha generado inquietud en Chile, donde se anunciaron inversiones para ampliar la capacidad de sus terminales marítimos. “Si Chile desarrolla nuevos puertos de mayor capacidad, sin duda se incrementará la competencia en la región y eso obliga al Perú a tomarse en serio la planificación integral y la competitividad económica alrededor de Chancay”, advirtió Mario Roncal, jefe de la carrera de Negocios Internacionales y Logística de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM).

El especialista añadió que, si el Perú consolida una visión estratégica, el megapuerto podrá mantenerse como el hub logístico que la economía nacional necesita: una puerta clave hacia Asia, capaz de competir en igualdad de condiciones con otros puertos consolidados e integrarse de manera efectiva a las principales rutas globales del comercio.

Por su parte, Gonzalo Ríos, gerente general adjunto de Cosco Shipping Ports Chancay Perú, subrayó que “este primer año confirma la visión con la que nació el puerto de Chancay: ser un punto de conexión estratégica entre Sudamérica y Asia, y un motor para el desarrollo sostenible del país y su gente”.

Entre los proyectos estratégicos que acompañan al puerto, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) anunció el Ferrocarril de la Costa Pucallpa-Chancay, que integrará la Amazonía peruana con Brasil y convergerá hacia el terminal. También se prevé la ejecución de obras como el Par Vial Serpentín–Variante Pasamayo, la Vía de Evitamiento Chancay–Chancayllo, la carretera Oyón–Ambo, la carretera Acos–Huayllay y los ferrocarriles Lima–Barranca, que reforzarán la articulación logística nacional.

Asimismo, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) informó en marzo el inicio de un plan piloto para implementar una Zona Económica Especial (ZEE) en torno al puerto de Chancay. Esta iniciativa busca atraer inversión privada mediante incentivos tributarios y arancelarios, impulsar la creación de empleo formal y dinamizar regiones con rezagos históricos. La ZEE también fomentaría productividad, competitividad e innovación al habilitar nuevas actividades económicas y promover exportaciones con procedimientos aduaneros simplificados.

“En conjunto, estas acciones —infraestructura vial y ferroviaria, servicios públicos fortalecidos y un entorno regulatorio atractivo para la inversión— son fundamentales para potenciar el impacto del megapuerto y consolidar a Chancay como motor de desarrollo económico para el Perú”, puntualizó Roncal.

De enero a octubre del 2025 el megapuerto movilizó carga por un valor de 1,161 millones de dólares en importaciones y 718 millones de dólares en exportaciones (Con textos de elperuano.pe).

Leer Anterior

El Torneo Clausura llegó a su fin con emociones intensas y definiciones clave

Leer Siguiente

La Undar celebra 77 años de historia con licenciamiento institucional