Aprobación de José Jerí empieza a desplomarse en medio del escándalo “Chifagate”

El presidente José Jerí atraviesa su momento más crítico desde que asumió el poder. Tras haber alcanzado el respaldo más alto para un mandatario en los últimos cinco años (58%), hoy enfrenta por primera vez un rechazo mayor que su aceptación.

De acuerdo con un sondeo de Datum Internacional, difundido por América Televisión en el programa Cuarto Poder, la aprobación de Jerí cayó al 41%, mientras que la desaprobación subió al 49%. El estudio confirma un desgaste constante: el mandatario perdió diez puntos en enero y acumula una caída de 17 puntos desde noviembre.

Un análisis previo, publicado el 18 de enero por Datum y El Comercio, ya mostraba una tendencia negativa con un 51% de respaldo. Sin embargo, ese sondeo no alcanzó a medir el impacto del caso conocido como “Chifagate”, vinculado a reuniones privadas del presidente con empresarios chinos que no fueron reportadas oficialmente.

Los videos que revelan estos encuentros han generado fuertes cuestionamientos. Jerí sugirió que personas privadas de libertad estarían detrás de la filtración, aunque no presentó pruebas. La polémica ha puesto en duda la transparencia de su gestión y ha intensificado la presión política.

La encuesta de Datum también indagó sobre cómo perciben los ciudadanos estas reuniones privadas:

  • 53% considera que se trata de algo muy grave.
  • 28% lo califica como grave.
  • En total, 81% cree que el comportamiento del mandatario es grave o muy grave.

Desde el inicio de su mandato, Jerí impulsó operativos en penales como parte de su estrategia contra la inseguridad. Sin embargo, el 62% de los encuestados considera que no han sido eficientes, mientras que solo un 33% cree que tuvieron impacto real en la reducción de la delincuencia.

Los resultados reflejan una clara caída en el respaldo presidencial y una creciente crítica ciudadana frente a sus decisiones recientes. La percepción de ineficiencia en materia de seguridad y la falta de transparencia en sus reuniones privadas han generado un clima de desconfianza.

El llamado “Chifagate” concentra el malestar: el 80% de la población desaprueba las reuniones secretas con empresarios vinculados al Estado. Con este escenario, Jerí enfrenta el reto de recomponer su credibilidad y recuperar la confianza de la ciudadanía en un momento de alta tensión política.

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