El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que la guerra con Irán terminará “muy pronto”, aunque advirtió que Teherán será golpeado “muy, muy duro” si intenta bloquear el suministro de petróleo en la región. Durante una rueda de prensa en su club de golf de Doral, Florida, el mandatario señaló que no permitirá que un “régimen terrorista” ponga al mundo como rehén, y subrayó que busca una “victoria definitiva” contra el régimen clerical iraní.
Trump indicó que Estados Unidos mantiene reservados algunos de los objetivos “más importantes” en Irán para posibles ataques posteriores, incluida la red eléctrica del país. Al mismo tiempo, restó importancia al conflicto, calificándolo repetidamente como una “excursión”, pese a que la guerra no ha sido aprobada por el Congreso estadounidense.
El mandatario también se refirió al nombramiento de Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido líder supremo Ali Jamenei, como nuevo guía de Irán, al que consideró “no bueno”, aunque evitó precisar si sería un objetivo militar.
En paralelo, Trump reveló que sostuvo una “llamada telefónica positiva” con el presidente ruso, Vladimir Putin, sobre las guerras en Ucrania e Irán. Según dijo, Putin “quiere ayudar” en Oriente Medio. Asimismo, anunció que Estados Unidos levantará ciertas sanciones relacionadas con el petróleo para reducir los precios, aunque no especificó a qué países se aplicará la medida.







